Rafael Lledó, con el acceso al Hospital de Mataró

Rafael Lledó, con el acceso al Hospital de Mataró FOTOMONTAJE CG

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El gerente del Hospital de Mataró fue 'castigado' a su actual destino por criticar a un 'exconseller'

Rafael Lledó pagó en sus carnes haber descalificado el trabajo de Manel Balcells antes de que este fuera ascendido

La ciudad sanitaria que pilota ha vuelto a entrar en déficit

Más información: El Hospital de Mataró ataja un motín de médicos, pero entra en déficit

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Es Rafael Lledó, el directivo del sector sanitario que representa a la patronal, fue castigado por ERC, y ha terminado en un hospital en apuros. El ahora gerente del Hospital de Mataró se mueve entre los problemas de tesorería del centro de referencia del Maresme, al que llegó por un pecado original: una gresca con el exconseller de Salud Manel Balcells.

Lo detallan fuentes del sector sanitario después de que Crónica Global avanzara en primicia que las cuentas de la ciudad sanitaria a la que acuden 300.000 personas al norte de Barcelona han entrado de nuevo en déficit. La palanca que ha aflorado la información es un conato de motín de médicos por el precio de las llamadas peonadas, que es la denominación que reciben los trabajados fuera de horario.

Finalmente, el conflicto ha sido encauzado, aunque de forma temporal. En la negociación con las batas blancas, la gerencia ha aducido su delicada situación de tesorería. Tiene razón: Mataró cerró 2025 con un déficit de 3,5 millones de euros.

En febrero, había enjugado parte de las pérdidas: se redujeron a un millón. Pero el balance seguía en rojo.

Triple cambio de ERC

Lledó llegó a Mataró procedente del Hospital de Granollers en 2023, como avanzó este medio. El anterior Govern de los republicanos hizo un triple cambio en la capa gerencial de la sanidad catalana.

El entonces conseller de Salud, Manel Balcells, reubicó a Lledó en el siempre delicado Consorci Sanitari del Maresme (CSdM). Su gerente, Ramon Cunillera, fue degradado a un grupo menor: la Corporación de Salut del Maresme i la Selva (CSMS).

A su vez, el que era gerente del Instituto de Asistencia Sanitaria (IAS), Joaquim Casanovas, aterrizó en la presidencia del CSMS, aunque sin funciones ejecutivas. Otro castigo propinado por ERC a un directivo demasiado vinculado a la antigua CiU.

Vista aérea del Hospital de Mataró

Vista aérea del Hospital de Mataró Cedida

Castigo a Lledó

En el caso de Lledó, el nuevo nombramiento no fue inocuo. Ni meramente operativo. El exconseller Balcells lo desplazó de Granollers "porque se enfrentó a él", explican al menos dos fuentes conocedoras del choque.

Una de ellas da más datos: Lledó, al frente del Hospital de Granollers, cuestionó la histórica Unidad de Medicina del Deporte que había creado, precisamente, Balcells, cuando éste ejercía de director médico el hospital comarcal. Cabe recordar que el expolítico está formado en esta especialidad, la medicina deportiva.

En cualquier caso, no había sintonía entre los dos facultativos, por lo que cuando el segundo llegó a conseller, egradó al primero a un hospital-consorcio con permanentes problemas económicos. Mataró arrastra una deuda histórica superior a los 55 millones de euros, y fue intervenido por el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) entre 2015 y 2022.

Ser el nuevo gerente era poco menos que un regalo envenenado.

"No quería ir"

Pero hay otro motivo más de peso: Rafael Lledó "no quería ir a Mataró". El directivo conocía perfectamente la precaria situación económica en la que está el CSdM, cabecera del hospital.

Quizá por ello, era renuente a asumir la gerencia. Pero no tuvo más remedio, puesto que estaba enfrentado con el conseller que había decidido el movimiento. "Se lo tomó como que lo enviaban a galeras", deslizan las mismas fuentes.

Quirófano del Hospital de Mataró

Quirófano del Hospital de Mataró Cedida

El hombre que negocia para CSC

En su nuevo puesto, Lledó lidia no solo con la tesorería tensionada, sino también con focos de conflicto laboral. "El gerente de Mataró es uno de los hombres que negocia los convenios Siscat --la red concertada-- en nombre de la patronal Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSC)", alertan estas voces.

Por ende, el directivo "es un hombre acostumbrado a ceder y pactar, y no a plantarse ante los sindicatos y recortar gasto". Y pese a esa habilidad, la situación del hospital litoral le obliga a dirigirlo de forma austera.

Gestión

En ese campo, el de la gestión, desde el entorno del complejo médico se afea a Lledó haber dejado poca impronta. "Es lo contrario que Ramon Cunillera: hemos pasado del cesarismo a consultar cada decisión con el consejo rector".

Polémicas aparte, ha habido movimientos en esta ciudad asistencial que han levantado ampollas. La apuesta por el método lean, por ejemplo, que no ha devengado todos los resultados positivos esperados. O la apuesta por la transformación de procesos, con la consultora Enaltis en un papel plenipotenciario.

En el campo positivo, el hospital ha recibido premios a la gestión. En el no tan brillante, ha aumentado posiciones intermedias --como la de cap clínic o coordinador-- y ha engrosado la facturación de Enaltis, que sigue dando formación en coaching a los directivos.

Una sanitaria en el Hospital de Mataró

Una sanitaria en el Hospital de Mataró Cedida

Áreas

La endiablada situación de dirigir un hospital a regañadientes, y que este centro esté tensionado, suma otra dificultad. El difícil encaje de las áreas. Desde el sector constatan que Mataró "ha derivado parte de sus servicios centrales" a otros proveedores.

Ejemplos: Anatomía Patológica se ha derivado al Hospital del Mar de Barcelona; parte de la radiología, al IDI; Oncología, al ICO y parte de los análisis clínicos, al Laboratorio de Referencia de Cataluña.

Los defensores de este modelo señalan la mayor eficiencia y las economías de escala que ello supone. Los críticos, la pérdida de control e impacto en la retención de talento. Este último aspecto dificultado a su vez por las alianzas estratégicas.

Tampoco ha ayudado que la gerencia de Mataró no haya podido cortar la cinta a proyectos estratégicos, como el nuevo Hospital de Atención Intermedia, que se licitó en 2025, pero que sigue sin ver la luz.

Conflicto atajado; situación incierta

Todos estos factores coadyuvan en el escenario de dificultad de la ciudad sanitaria barcelonesa. En el corto plazo, Mataró ha evitado una crisis, al pactar con el sindicato Metges de Catalunya --este medio ha accedido al comunicado en el que se confirma que no habrá huelga-- que no haya un parón de peonadas.

La protesta habría sido muy lesiva porque aumentaría la lista de espera quirúrgica.

En el medio plazo, el grupo sanitario tendrá que navegar su compleja situación económica. La deuda histórica pesa, y la congelación presupuestaria en Cataluña no ayuda. También reman en contra las tarifas que se pagan a los hospitales concertados.

En el puente de mando de ese temporal, Rafael Lledó manejará el timón. Un volante que no quería, pero que una colisión con ERC le obligó a coger.