Una paciente, entrando en un dispositivo sanitario el Hospital de Mataró

Una paciente, entrando en un dispositivo sanitario el Hospital de Mataró Cedida

Vida

El Hospital de Mataró ataja un motín de médicos, pero entra en déficit

La ciudad sanitaria aborta una revuelta de 'batas blancas', pero suma más pérdidas: cerró 2025 a -3,5 millones

Más infomación: Lío en el Hospital Joan XXIII

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Gerard Mateo
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Una de cal y otra de arena. El Hospital de Mataró (Barcelona) ha evitado in extremis un motín de médicos, aunque no ha sido capaz de frenar su crisis financiera: ha vuelto a cerrar el año en déficit.

Lo detallan fuentes del sector, que advierten de que la rebelión se dio porque los médicos avisaron de que no harían ninguna hora extraordinaria más desde este 1 de abril. Ello, si no les subían el precio.

El malestar se vehiculó a través de dos canales ante la gerencia de Rafael Lledó: por medio de la sección sindical de Metges de Catalunya --mayoritario en su categoría-- y la junta médica.

"No perder poder adquisitivo"

¿Qué dicen los galenos? En una carta interna a la que ha accedido Crónica Global, los profesionales piden al puente de mando "no perder poder adquisitivo", por medio de una actualitzación del IPC en la actividad extra.

Y, por otro lado, equiparar los precios de esta citada actividad extra de consulta con los de quirófanos.

"Tarifas congeladas"

Los galenos aducen que la actividad extra, los módulos de quirófano y las llamadas peonadas --actividad en viernes y sábado por la tarde-- no se actualizan desde 2019, frente a los incrementos del coste de la vida en los últimos siete años.

Vista aérea del Hospital de Mataró

Vista aérea del Hospital de Mataró Cedida

Este desfase frente a los precios provoca la "dificultad para cubrir" esos turnos, agregan los denunciantes. Los médicos, razonan, evitan cubrir los turnos complicados por la diferencia entre lo cobrado y el aumento de precios, del orden del 30% al 35%.

En relación con ello, los denunciantes piden aumentar a 550 euros los llamados módulos de quirófano y a 900 euros las llamadas peonadas.

Acuerdo 'in extremis'

Finalmente, la sangre no ha llegado al río. Dirección y médicos han pactado la paz, al menos de forma temporal.

Por ende, a partir de mañana continuará la actividad extraordinaria en el hospital, pese al evidente malestar de los médicos. La gerencia de Lledó, pues, ha atajado la rebelión.

Déficit de 3,5 millones

Pero el solaz puede ser corto. El Hospital de Mataró, que da servicio a unas 281.000 personas al norte de Barcelona, volvió al déficit el año pasado. Según datos del Departamento de Economía y Finanzas a los que ha accedido Crónica Global, el complejo médico cerró su balance con un descubierto de -3,5 millones de euros.

El dato es relevante porque el equipo financiero de la gerencia ha citado el déficit ante los médicos como argumento para no atender sus demandas.

Ese descubierto se sitúa en -3,5 millones a final de año fiscal, y cerca de un millón de euros al cierre de febrero.

Mala gestión del pasado

Cabe recordar que Mataró arrastra lunares en la gestión desde el pasado. El centro sanitario fue intervenido entre 2015 y 2022, cuando la ciudad asistencial se sumió en una grave crisis de tesorería.

En aquella época, el gerente, Ramón Cunillera, restó importancia a la pérdida de autonomía, pero lo cierto es que el complejo médico engrosó su abultada deuda acumulada, que se estima en unos 55 millones de euros.

Fue, insisten algunas voces, por su empeño en competir con el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, Can Ruti, en complejidad. La diferencia estriba en que Can Ruti cuenta con el apoyo del Instituto Catalán de Salud (ICS), la mayor empresa de la Generalitat, mientras que Mataró es un consorcio.

Cese con consecuencias

En 2023, el Govern de ERC destituyó a Cunillera con mucha mano izquierda y le situó en la gerencia de la Corporación Sanitaria del Maresme i la Selva (CSMS). En el sector, se leyó como una degradación profesional.

Le sucedió Lledó, que ha heredado algunos de los problemas que aquejan al hospital desde hace años. La revuelta actual y la delicada situación financiera se enmarcan en esta clave.

Al cierre de esta edición, el Consorci Sanitari del Maresme (CSdM) no había contestado a las preguntas de Crónica Global.