Nada Itrab y Neus Sala tras la entrevista con Crónica Global

Nada Itrab y Neus Sala tras la entrevista con Crónica Global GALA ESPÍN Barcelona

Vida

Nada Itrab, secuestrada siete meses en Bolivia con 9 años: “Me duele contar que me han violado, pero callar duele más”

Secuestrada durante siete meses en Bolivia cuando tenía 9 años, sobrevivió a abusos y explotación infantil

La joven de 22 años reconstruye su historia junto a la periodista Neus Salas y denuncia las fallas del sistema de protección de menores

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El 27 de agosto de 2013, una niña de nueve años tomó un vuelo desde Madrid con destino a Bolivia. En su equipaje llevaba la ilusión de unas vacaciones y la promesa de dejar atrás, aunque fuera por unos días, la extrema pobreza en la que vivía su familia en L'Hospitalet de Llobregat. 

Aquel viaje resultó ser un secuestro a manos de un falso amigo de la familia que se prolongaría durante más de siete meses.

En la inmensidad de la selva tropical boliviana, Nada Itrab fue víctima de abusos sexuales, maltrato físico y psicológico, y explotación infantil en los campos de coca. 

La despojaron de todo menos de la esperanza y el sueño inquebrantable de sobrevivir, volver a España y llegar algún día a la universidad. 

Su rescate llegó de la mano de la Guardia Civil y la policía boliviana tras una búsqueda incansable.

Pero tras salir del infierno en la selva, se enfrentó a otro abandono: el de su propio país. Las instituciones que debían velar por ella fallaron.

Después de pasar por centros de acogida de la Generalitat, a los trece años fue devuelta a su familia —en un entorno de extrema precariedad, exclusión social y violencia—, abandonándola a su suerte y sin las herramientas básicas para sobrevivir.

Fue entonces cuando Nada tuvo que orquestar su "segundo rescate". Refugiada en los libros y aferrada a su brillante intelecto, logró salir adelante. 

Hoy, a sus veintidós años, Nada Itrab es estudiante de Derecho, domina cinco idiomas y se ha propuesto transformar su trauma en activismo.

La portada del libro 'Yo soy Nada', de Nada Itrab y la periodista Neus Sala

La portada del libro 'Yo soy Nada', de Nada Itrab y la periodista Neus Sala Gala Espín

Junto a Neus Sala, la veterana periodista de investigación criminal que se cruzó en su camino para ayudarla a regularizar su situación y apoyarla de manera inquebrantable, acaba de publicar Yo soy Nada (Ediciones B). 

Un libro escrito a dos voces que intercala la crónica policial con la memoria íntima de la víctima, rompiendo el silencio sobre la trata de menores y la negligencia del sistema.

Entrevista con Nada Itrab, autora de ‘Yo soy Nada’

En Crónica Global nos sentamos con Nada Itrab y Neus Sala para hablar sobre la construcción de la memoria, el papel del periodismo comprometido y la valentía de mirar de frente al horror.

Como autora, ¿cómo se gestiona convertir una memoria tan íntima en una herramienta de denuncia?

Nada: Es un proceso muy doloroso y un gran esfuerzo mental. Pero, en la balanza, pesa más saber que puedes ayudar contando esta historia. Dejas a un lado tu dolor personal por el propósito de llegar al mayor número de gente. Cuando ves a personas dándote las gracias por contar tu historia, ese dolor disminuye.

Sorprende la capacidad narrativa para relatar detalles traumáticos. ¿Cómo fue el proceso de escritura?

Nada: Fue muy gradual. Empezamos a escribir basándonos en los capítulos de Neus. Yo la leía y, a partir de sus textos, desbloqueaba mis propios recuerdos.

Neus: Yo partía de un sumario de 1.100 páginas. Al tener nueve años cuando ocurrió, Nada tenía bloqueada la noción del tiempo y del espacio; no tenía un reloj para saber qué día era. Sin embargo, al leer la reconstrucción del recorrido policial que yo había elaborado, ella iba conectando. Recordaba nombres, lugares... Fue un proceso de año y medio. Tenía que reabrir lo que estaba enclaustrado en su mente. Ella ni siquiera sabía que la habían casado con su secuestrador. Cruzamos la investigación con sus recuerdos, y ella aportó detalles que incluso los investigadores de los Mossos d'Esquadra desconocían.

"Romper el silencio ayuda a que otras chicas se atrevan a pedir ayuda"

¿Cómo se compaginó este apoyo psicológico con la creación del libro?

Neus: Fue muy complejo. Al principio encontré a Nada en una situación de vulnerabilidad absoluta. El primer paso no fue pensar en un libro, sino buscarle apoyo psicológico, porque ni siquiera era consciente de que era una superviviente. Yo le regalé una libreta para que empezara a plasmar lo que llevaba dentro. Cuando hablaba de los abusos, lo hacía desde la disociación, a veces hasta riéndose al contar agresiones graves, como cuando el secuestrador le clavó un hacha en el pie. Ha habido que trabajar para romper esa disociación, típica de supervivientes en situaciones extremas, y es un proceso en el que todavía está inmersa.

¿Cómo valoráis el resultado de intercalar el relato en primera persona con la crónica policial?

Nada: He visto que aporta mucha riqueza. Como yo estaba en un estado más disociativo, podía llegar a maquillar el horror o suavizarlo. Gracias a la parte de investigación de Neus, el lector entiende la verdadera gravedad de los lugares y los hechos, como la implicación del narcotráfico. Se complementa muy bien: yo suplo lo que la policía no sabe, y ella me ha ayudado a conocer mi propia historia.

Nada Itrab y la periodista Neus Sala en la entrevista con Crónica Global

Nada Itrab y la periodista Neus Sala en la entrevista con Crónica Global Gala Espín

En los primeros esbozos el libro no entraba en detalles tan crudos. ¿Qué te impulsó a contarlo todo?

Nada: Me di cuenta de que necesitaba ser valiente para romper tabús. Sabía que había gente ahí fuera, chicas de mi edad o mujeres musulmanas, que nunca se atreverían a decir que han sido violadas. Yo tampoco tenía un referente con el que identificarme, así que quise convertirme en uno. Me duele verbalizarlo, pero romper el silencio ayuda a que otras chicas se atrevan a pedir ayuda.

"Dentro de ese sufrimiento hubo mucha resistencia mental para no quedarme estancada. Para mí, este libro es resistencia"

En medio del horror, el texto mantiene una línea de dignidad constante. Explicas que tu captor te lo quitó todo, pero no tus sueños de volver a estudiar. ¿Qué importancia tenía para ti plasmar esta esperanza?

Nada: Quería que la gente sufriera al leerme para que se indignara y quisiera cambiar las cosas. Pero, como digo al final del libro, quien sepa leer entre líneas verá que es una carta de esperanza. Dentro de ese sufrimiento hubo mucha resistencia mental para no quedarme estancada, sabiendo que saldría y volvería a la escuela. Para mí, este libro es resistencia.

El último capítulo señala directamente a instituciones como la DGAIA. Como estudiante de Derecho, ¿crees que este caso evidencia las grietas en la ley de protección de menores?

Nada: Sí. De hecho, en noviembre empezamos a preparar una demanda contra la DGAIA. Mientras buscaba casos similares en mis prácticas del despacho de abogados, me di cuenta de que es imposible encontrar información; se esfuerzan muchísimo por ocultar la verdad. Si intentan esconder nuestra demanda, al menos este libro servirá como prueba para que la gente vea la realidad.

Neus: Han hecho un gran esfuerzo por ocultar la verdad.

¿Qué debate concreto esperas abrir al denunciar que, tras tu liberación, la Generalitat te dejó sin herramientas básicas y volviste a un entorno precario?

Nada: Quiero reivindicar que la función principal de la DGAIA es la protección de la infancia, y no lo están haciendo. Mi caso no es aislado; ahora mismo debe de haber otros niños sin documentación o sufriendo violencia. El sistema actual no funciona y no sirve con parchearlo, hay que crear uno nuevo.

Neus: La demanda ya está lista, a la espera de la última revisión formal para poder presentarla.

"Mi caso no es aislado; ahora mismo debe de haber otros niños sufriendo violencia"

¿Qué papel debe jugar el periodismo de investigación para arrojar luz sobre estas negligencias?

Neus: Tristemente, el periodismo de investigación hoy apenas se valora. Nadie se ha interesado en hacer un documental sobre Nada, argumentando que no es "suficientemente mediática" o porque tiene un nombre árabe. Da mucha impotencia hacer periodismo de compromiso y ver la inacción del sistema. Reclaman mucho en televisión el 8 de marzo, pero luego no invierten para contar estas historias. Lo que más me ha decepcionado es la soledad en la que hemos estado las dos, llamando a puertas de instituciones que se nos han cerrado. Si me las cierran a mí, siendo periodista, ¿qué no le harán a una persona vulnerable?

Nada Itrab y la periodista Neus Sala en la entrevista con Crónica Global

Nada Itrab y la periodista Neus Sala en la entrevista con Crónica Global Gala Espín

Habláis del "mal llamado primer mundo" en el libro. ¿A qué os referís exactamente?

Neus: A que la miseria la tenemos en la puerta de casa. Vivimos en una burbuja de prepotencia, pero el sistema está hecho para que los más vulnerables no puedan levantar la cabeza. Esta historia me ha radicalizado más frente a las negligencias institucionales. Nada era una niña con un expediente académico brillante que sufrió lo indecible, y la única satisfacción que me llevo de todo esto es verla hoy en la facultad.

Para terminar, ¿cómo habéis evolucionado personal e internamente desde que empezasteis el libro hasta hoy?

Nada: Al principio no sentía el dolor del trauma porque estaba disociada. Ahora ese dolor ha aumentado, pero he aprendido a usarlo como un arma para el activismo, para denunciar y dar voz. Transformar ese sufrimiento en algo positivo ha hecho que mis sueños y mi ambición en la vida sean mucho más grandes.