Agentes de los Mossos d'Esquadra y la Guardia di Finanza durante el operativo

Agentes de los Mossos d'Esquadra y la Guardia di Finanza durante el operativo Mossos d'Esquadra

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Cae una red que movía toneladas de hachís de Marruecos a Italia vía Cataluña

Los Mossos d'Esquadra y la Guarda di Finanza italiana desarticulan dos organizaciones criminales y detienen a 17 personas vinculadas con dicha red

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La ruta del hachís que conecta Marruecos con el norte de Italia pasando por Cataluña ha quedado al descubierto.

Los Mossos d’Esquadra, junto a la Guardia di Finanza italiana, han desarticulado una organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas que operaba con una estructura flexible, altamente especializada y con capacidad para mover grandes cantidades de estupefacientes por toda Europa.

17 detenidos en España e Italia

El operativo, ejecutado de forma simultánea el pasado 10 de febrero en Cataluña, Zaragoza, Málaga e Italia, se saldó con 17 detenidos de entre 20 y 60 años.

Dos de ellos fueron arrestados en Savona y Milán, mientras que el resto fueron capturados en distintos puntos del territorio español. A todos se les imputan delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

Parte de la droga intervenida por los Mossos d'Esquadra y la Guarda di Finanza italiana

Parte de la droga intervenida por los Mossos d'Esquadra y la Guarda di Finanza italiana Mossos d'Esquadra

Dos redes conectadas

La investigación, iniciada en 2024 en el marco de un Equipo Conjunto de Investigación, ha permitido identificar dos estructuras criminales diferenciadas pero plenamente coordinadas.

Por un lado, un entramado asentado en Cataluña que se encargaba de importar el hachís desde Marruecos y habilitar centros logísticos para su almacenamiento y distribución inicial.

Por otro, una segunda red que recibía la droga en territorio catalán y organizaba su transporte por vía terrestre hasta el norte de Italia, donde finalmente era distribuida en el mercado europeo.

El GEI de Mossos d'Esquadra, en un operativo anterior

El GEI de Mossos d'Esquadra, en un operativo anterior Cedida

Este modelo no respondía a una jerarquía rígida, sino a una red interconectada de células con cierto grado de autonomía. Un sistema que garantizaba el flujo constante de droga y permitía mantener la actividad incluso si alguna de las piezas fallaba.

El engranaje criminal 

La organización operaba con una arquitectura criminal sofisticada. En Cataluña, un grupo principal gestionaba la recepción de la droga y su primera distribución, mientras que grupos secundarios actuaban como proveedores alternativos para asegurar el suministro.

A su vez, estructuras compradoras en España e Italia adquirían la sustancia para su posterior distribución en los mercados finales. Esta flexibilidad permitía sustituir rápidamente cualquier eslabón debilitado, blindando así la continuidad del negocio ilícito.

Macrodispositivo 

El dispositivo policial incluyó 14 entradas y registros, muchos de ellos en el área metropolitana de Barcelona. En concreto, se actuó en Badalona, Sant Adrià de Besòs, Tiana, Mataró, Calella, Montcada i Reixac y Llorenç del Penedès.

Además, agentes de la policía italiana se desplazaron hasta Marbella para participar en los registros junto a Policía Nacional, mientras que efectivos de la División de Investigación Criminal (DIC) actuaron en Tauste (Zaragoza) con la colaboración de la Guardia Civil.

Droga intervenida durante el operativo conjunto

Droga intervenida durante el operativo conjunto Mossos d'Esquadra

El resultado del operativo fue la intervención de más de 40 kilos de hachís, dos vehículos de alta gama, dos armas de fuego —una real y otra simulada— y más de 60.000 euros en efectivo.

Media tonelada de droga 

El balance global de la investigación es todavía mayor. A lo largo de las pesquisas se han incautado más de 500 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana, con un valor de mercado cercano a los tres millones de euros.

Las indagaciones apuntan, además, a que la organización habría transportado otros 400 kilos de hachís que no llegaron a ser intervenidos, lo que evidencia la capacidad logística y la dimensión transnacional del entramado.

Un golpe a toda la cadena

La operación ha permitido desmantelar todas las fases del negocio: desde la entrada de la droga en Cataluña hasta su distribución en el centro de Europa.

Según las fuentes policiales, la coordinación entre los Mossos d’Esquadra y la Guardia di Finanza de Milán, con el respaldo del Juzgado de Instrucción número 4 de Badalona y la Fiscalía Antimafia italiana, ha sido clave para ejecutar un golpe simultáneo que ha desarticulado completamente la estructura criminal.

Las mismas voces destacan que este tipo de actuaciones refuerzan la cooperación internacional como herramienta esencial para combatir organizaciones cada vez más adaptativas, descentralizadas y con capacidad para operar a gran escala entre distintos países.