La jornada de manifestaciones convocadas este sábado en Barcelona en protesta por la gestión del servicio ferroviario de Rodalies ha derivado en un cruce de reproches entre políticos y activistas, que denuncian este domingo el fracaso de las movilizaciones y se culpan mutuamente por la escasa afluencia y su falta de impacto.
Una de las protagonistas ha sido Anna Gómez, portavoz de la plataforma Dignitat a les Vies. Hasta la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, que no asistió a ninguna de las dos manifestaciones, le ha dedicado unas palabras de mofa en respuesta al rechazo que la activista expresó respecto a los dos partidos de extrema derecha con representación en el Parlament en una entrevista publicada el viernes en Nació Digital.
La de Ripoll esperó a conocer el dato de asistencia a la manifestación y entonces tuiteó: "Tú no me dirás dónde soy o no bienvenida, porque ni las calles por donde te manifiestas son tuyas, ni los trenes a los que me subo te pertenecen; por lo tanto, continuaré presente en todas partes, en los trenes, en las calles y en las urnas".
Baja asistencia
A lo largo de la jornada, las calles de la capital catalana fueron testigos de dos manifestaciones contra el deteriorado servicio de cercanías: una a mediodía bajo el lema Prou! Única via: independència, organizada por los independentistas de la Assemblea Nacional Catalana y el Consell de la República, y otra por la tarde convocada por plataformas de usuarios bajo la consigna Sense trens no hi ha futur.
Manifestación contra el caos de Rodalies, en la tarde de este sábado
Según datos de la Guardia Urbana, la marcha de la tarde reunió alrededor de 3.000 personas, un número notablemente inferior al esperado por sus organizadores y al de la protesta de la mañana, en la que la cifra ascendió hasta las 8.000 asistentes, que también había sido muy bajo.
Culpan a Rodalies
Tras constatar el escaso seguimiento de la movilización, Gómez defendió la convocatoria y atribuyó parte de las ausencias a las propias incidencias del servicio ferroviario.
"Sabemos que mucha gente ha llegado tarde por las incidencias y que otros, viendo la hora, habéis tenido que daros la vuelta", aseguró en un mensaje en redes sociales en el que también insinuó que el partido que jugaba el Barça a la misma hora podría haber desincentivado la asistencia.
Politización
Varios ciudadanos anónimos han respondido al mensaje de Gómez con una idea que ha generado controversia: la politización de la manifestación. Mientras unos creen que la marcha de la tarde estuvo demasiado politizada con la presencia de representantes de partidos y sindicatos, otros opinan que las consignas eran demasiado neutras en este sentido.
Manifestación independentista contra el caos de Rodalies este sábado
"Después de la evidencia, sumad esfuerzos con todo el mundo y no contraprograméis manifestaciones", ha comentado una usuaria, en referencia al hecho de que la protesta independentista de la mañana fue convocada días antes que la de la tarde.
"Lo de apolítica te ha salido por detrás: CCOO, UGT, partidos políticos independentistas y autonomistas... y poca gente", señala otro perfil, insinuando que su presencia podría haber desdibujado el sentido de la protesta.
Independentistas de celebración
Si bien los independentistas se habían preparado para el fracaso de su convocatoria y se adelantaron criticando la contraprogramación que, en su opinión, les habían hecho las plataformas de usuarios con la protesta de la tarde, finalmente han terminado celebrando el "éxito". Tan solo 8.000 personas les han valido para casi triplicar a los 3.000 que se unieron a la segunda manifestación.
El presidente de la ANC, Lluís Llach, ha recompartido un mensaje en el que un afín arremetía contra los que reivindicaban una protesta apolítica: "Pocas cosas hay más políticas que una manifestación; pedir una manifestación apolítica es un contrasentido, es como pedir un concierto sin música".
Dante Fachín, contra el Govern
En su newsletter, el exparlamentario independentista de Podemos Albano Dante Fachin, que asistió a la manifestación convocada por los de Lluís Llach, ha opinado que, para entender lo ocurrido, "solo hay que recordar que la plataforma convocante de la manifestación de la tarde dijo que tenía que ser ella quien liderase la movilización y no el independentismo".
En este sentido, ha considerado que "es evidente que hay unos cuantos que ven con pánico cómo se hunde la Cataluña pacificada de los pactos que nunca se cumplen" y que "los protagonistas de estos pactos necesitaban que la manifestación independentista fracasara". Considera que "no lo han conseguido".
