¿Qué relación tiene Dunkerque y Barcelona? ¿Y el sistema métrico decimal? Un monumento. Un regalo que, desde hace un tiempo, se encuentra en la renovada plaza de les Glòries.
Allí, junto a la avenida Meridiana, se encuentra el Monumento Meridià, una escultura cuyo nombre ya la delata un poco.
A simple vista, es un bloque de acero que pasa desapercibido. En realidad, es un símbolo que conmemora uno de los hitos científicos más importantes de la historia moderna: la creación del metro.
¿Qué hace aquí? De algún modo, es un elemento clave para entender la relación de Barcelona con el desarrollo del sistema métrico decimal. Para ello hay que viajar 200 años atrás.
De dónde viene
Era 1792. El astrónomo francés Pierre Méchain llegó a la ciudad para medir el arco del meridiano que unía Barcelona con Dunkerque, en el norte de Francia.
El científico estableció sus puntos de observación en lugares estratégicos de Barcelona. Optó por enclaves como el campanario de la Catedral, el faro del puerto (hoy Torre del Rellotge) y el castillo de Montjuïc.
Todo parecía ir bien, hasta que estalló, un año más tarde, la Guerra del Rosellón. El conflicto complicó el trabajo del astrónomo. Pero él no desistió.
Entre improvisaciones, una reclusión temporal en la Ciutadella y un accidente que lo mantuvo cinco meses postrado, Méchain completó sus mediciones, que culminaron en París en 1799.
Cambio de paradigma
Hasta entonces, cada país europeo utilizaba sistemas de medida distintos, lo que generaba confusión en el comercio, la ciencia y la ingeniería.
Su trabajo, realizado junto a Jean-Baptiste Delambre, cambió el paradigma de todo un mundo. Juntos definieron el metro como la diezmillonésima parte del cuadrante terrestre.
En otras palabras, cuando los investigadores presentaron los resultados de su trabajo en París, Francia quedó convencida y adoptó el sistema métrico decimal de forma oficial. Una medida que, años más tarde, se adoptaría en el resto de Europa.
El Monumento Meridià recuerda ese momento. Un regalo de la ciudad francesa de Dunkerque a Barcelona en 1992, con motivo del bicentenario de aquellas mediciones.
Cómo es el monumento
La escultura, de acero cortén y que pocos saben qué es, representa el perfil topográfico entre ambas ciudades.
Tiene otra particularidad no menor que ayuda a entender aún más su nombre. Se encuentra alineada con la avenida Meridiana, siguiendo la orientación del meridiano que Méchain midió en el siglo XVIII.
Su instalación original se realizó en el tambor viario de les Glòries, pero llegaron las obras de remodelación de la plaza.
Tras una retirada temporal, ha vuelto a ocupar un lugar destacado en el espacio renovado de la plaza. Aunque eso no ha hecho que más gente la conozca.
Pese a su importancia histórica, el monumento suele pasar inadvertido para peatones y visitantes. Y eso que sentó las bases del Sistema Internacional de Unidades (SI) que hoy regula la ciencia, la ingeniería y la vida cotidiana en casi todo el mundo.
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