Gina vuelve a casa. La niña de 5 años, vecina de El Prat de Llobregat, que su padre se llevó a Italia sin el consentimiento de la madre, ya está de regreso en Cataluña.
La noticia la ha anunciado la familia materna a través de un mensaje difundido en redes sociales: "Gina vuelve al Prat de Llobregat con su madre, Laia. Una noticia que todos esperábamos".
En el mismo comunicado, el entorno de la menor ha querido agradecer el "soporte incondicional" del Ayuntamiento de El Prat y del resto de administraciones implicadas, así como la labor de las abogadas que han llevado el caso y la "solidaridad de centenares de personas y entidades vecinales, educativas, culturales y sociales del Prat y de más allá de la ciudad".
Más de un mes lejos de casa
El padre de la menor, Facundo N., se llevó a Gina a Italia la tarde del 13 de diciembre, cuando debía devolverla a su madre en el marco de un régimen de visitas fijado por un juez. Ante la falta de noticias y temiendo lo peor, Laia C., la madre —que ostenta la custodia—, denunció la sustracción ante los Mossos d’Esquadra.
De forma inmediata, la policía catalana activó un dispositivo de búsqueda para localizar a la niña sana y salva. Tras varias semanas de investigación, Gina fue finalmente localizada el 23 de diciembre en Vitulazio, un pequeño municipio italiano cercano a Nápoles.
Gina, la menor de cinco años desaparecida en El Prat después de que su padre se la llevara
Desde entonces, y hasta ahora, las abogadas de la madre, con el apoyo institucional del Ayuntamiento de El Prat y gracias también a donaciones de personas anónimas, han trabajado contrarreloj para lograr la repatriación de la menor.
Durante todo este tiempo, Gina ha permanecido ingresada en un centro de protección de menores en Italia, a la espera de que la justicia italiana autorizara formalmente su regreso a España.
Sentencia favorable
El pasado 13 de enero, coincidiendo con el mes exacto desde la sustracción, un juzgado de menores de Nápoles celebró una vista preliminar para analizar el caso y decidir si se activaba el procedimiento de restitución internacional.
Finalmente, la justicia italiana ha dado la razón a la madre y ha activado los mecanismos legales necesarios para devolver a la niña a su país de residencia habitual.
Según fuentes expertas consultadas, la repatriación de Gina se ha tramitado conforme al Convenio de La Haya sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores, un tratado suscrito tanto por España como por Italia que obliga a los Estados firmantes a cooperar en estos casos.
El padre, en libertad
Facundo N., que fue detenido tras ser localizado en Italia, se encuentra actualmente en libertad. El progenitor llegó incluso a personarse en el procedimiento de restitución con el objetivo de que la niña permaneciera en Italia.
Según su versión, la madre era conocedora del traslado y no existía ninguna irregularidad. De hecho, llegó a escolarizar a la menor en Italia. Sin embargo, pese a asegurar que no había hecho nada indebido, Facundo cambió de teléfono móvil y permaneció ilocalizable durante las dos semanas en las que Gina estuvo desaparecida.
Violencia vicaria
La abogada de la madre, Carla Vall, ha sido contundente en su valoración jurídica del caso. En declaraciones a El Prat Digital, aseguró que "se trata de un caso de violencia vicaria en el que se han vulnerado los derechos de Gina, que es la víctima directa y a la que se ha instrumentalizado para dañar a su madre".
Vall denunció además un "bloqueo competencial" que, a su juicio, carecía de justificación legal. "Italia está haciendo valer su competencia por encima de la nuestra. Jurídicamente es incomprensible, porque existe una resolución de un juzgado de El Prat que establece que la niña debe ser retornada a su hogar, con su madre. Italia debería limitarse a cumplir los convenios internacionales", sostuvo.
La letrada añadió que "hay varios delitos y causas abiertas" y recordó que se trata de una sustracción internacional con la clara intención de impedir que la menor mantuviera el contacto con su entorno más cercano.
