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La Generalitat de Cataluña ha elevado claramente el tono político y público contra los gestores ferroviarios. El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, ha exigido que Renfe y Adif "asuman responsabilidades de manera inmediata" ante la "grave acumulación de incidencias" en la red.

El Ejecutivo catalán ha insistido en que no se puede pedir a los ciudadanos que paguen por un servicio que no funciona con normalidad ni seguridad.

El presidente interino, Albert Dalmau, a su llegada a la reunión del Consell Executiu del Govern durante la hospitalización del 'president' Salvador Illa Lorena Sopêna / Europa Press

Respuesta de Renfe y Adif

Desde Renfe, su presidente, Álvaro Fernández Heredia, ha señalado que no se ha planteado dimisiones en este momento, subrayando que la prioridad ahora es "resolver la situación" y que más adelante se analizarán responsabilidades.

Adif ha recordado que aún hay una investigación judicial en marcha sobre el accidente del pasado martes en Gelida (Barcelona), que fue el inicio de muchas de estas dificultades operativas.

El desastre de cada día

Una nueva jornada de disrupciones ferroviarias ha marcado hoy el comienzo de la semana laboral en Cataluña con el servicio de Rodalies de Catalunya seriamente afectado por fallos técnicos y obstáculos en la infraestructura, amplificando la crisis de movilidad que viene sufriendo la región desde hace días.

Tras un fin de semana casi sin trenes —con Rodalies suspendido tras una cadena de incidencias y órdenes de la Generalitat de no reanudar el servicio sin garantías de seguridad— la circulación comenzó a restablecerse este lunes a las 06:00.

Sin embargo, apenas media hora después de la hora prevista, un problema informático en el centro de control de Adif en la estación de França de Barcelona obligó de nuevo a paralizar por completo la red ferroviaria de cercanías y media distancia.

El servicio se reanudó brevemente alrededor de las 07:05 tras solucionar momentáneamente la incidencia, pero volvió a suspenderse y solo a partir de las 08:00 se logró una recuperación progresiva y parcial de las líneas más concurridas.

Un tren de Rodalies fuera de servicio Europa Press

Además, un posible desprendimiento de tierra entre Caldes de Malavella y Girona ha obligado a cortar la línea R11 (Barcelona-Portbou), añadiendo más presión a la ya frágil operación ferroviaria.

¿Qué está pasando en realidad?

Lo que hasta hace poco parecía una crisis por acumulación de incidencias —falta de mantenimiento, desprendimientos y desperfectos tras lluvias— se ha mezclado ahora con fallos informáticos críticos en el cerebro de la red ferroviaria: el centro de control centralizado de señalización.

Cuando este sistema falla, por motivos de seguridad todos los trenes quedan automáticamente detenidos, como si "todos los semáforos de una gran ciudad se pusieran en rojo", según explica Antonio Carmona, el portavoz de Renfe, en la Cadena SER

Aunque las causas del fallo informático aún se investigan (y el ministro de Transportes, Óscar Puente, no descarta ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de un ciberataque), el rechazo y la frustración de los usuarios es palpable tras jornadas consecutivas de incertidumbre, retrasos, suspensiones y cambios de última hora.

'Toque' de Foment y Pimec a la Generalitat por la falta de inversión

Por su parte, las patronales Foment del Treball y Pimec han pedido este lunes al Govern que asuma su responsabilidad en la falta de inversión estructural de Rodalies y se tomen soluciones "de una vez por todas", tras reunirse con representantes de la Generalitat, junto con los sindicatos UGT y CCOO.

El vicepresidente de Foment, Lluís Moreno, ha recordado que, en 14 años, entre 2009 y 2023, el "déficit de inversión" global en infraestructuras en Cataluña se ha situado en 42.500 millones, según cálculos de dicha patronal.

Foment ha reclamado varias veces inversiones complementarias en infraestructuras en Cataluña para corregir este déficit inversor acumulado en las infraestructuras catalanas en las últimas décadas, entre ellas en la red de Rodalies.

Por su parte, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha considerado que el Govern no es el culpable, pero sí "responsable" del "colapso actual" en Rodalies, por la "desinversión en infraestructuras" y por haber desatendido la red ferroviaria durante años.

"Esta situación no es nueva, ahora ha llegado al colapso y es una situación sobrevenida, pero manifestamos que el 80% de los días de 2024 se registraron incidencias en Rodalies", ha dicho el dirigente empresarial, que ha pedido "de forma urgente" una mejor gestión.

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