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El Servei Català de Trànsit ha cerrado este lunes todas las entradas de la Ronda de Dalt en sentido Llobregat a partir de las 8.20 para drenar el atasco derivado de la falta de trenes en el sexto día de crisis en el servicio de Rodalies. Los accesos han quedado reabiertos hacia las 8.45, cuando se ha podido evacuar parte del tráfico y se ha podido retomar la circulación de una manera más ligera.

Desde que Rodalies de Catalunya suspendió la circulación de sus trenes el pasado miércoles, a raíz del accidente mortal de la R4 en Gelida ocurrido el martes por la noche, las carreteras y autopistas catalanas han absorbido gran parte de los 400.000 usuarios de la red ferroviaria afectados por la interrupción, generando importantes atascos en todo el territorio.

Cierre de la AP-7

La AP-7 sigue cerrada en sentido sur, a excepción de un carril, entre Gelida y Martorell por los riesgos de seguridad que podría comportar el desprendimiento del muro de contención contra el que precisamente chocó el convoy en el que falleció un maquinista en prácticas.

Ramon Lamiel, director del SCT, ha subrayado este lunes las dificultades de reabrir la principal autopista de Cataluña: "Ahora mismo, es un fangal y, lluvia sobre lluvia, los trabajos son dificultosos". Ha detallado que el Ministerio de Transportes está "sensorizando" el área "por si hay movimientos" y "está trabajando 24 horas".

Con el objetivo de reducir el impacto de esta incidencia, que podría alargarse durante semanas, los peajes de la C-32 siguen abiertos hasta nuevo aviso.

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