La Audiencia de Barcelona ha iniciado este lunes el juicio contra un osteópata acusado de abusar sexualmente de una docena de mujeres en distintos centros de Canet de Mar y en un pabellón deportivo de Mataró entre los años 2008 y 2020.
La Fiscalía solicita para el procesado un total de 46 años de prisión, además de indemnizaciones que suman 220.000 euros para las víctimas.
La vista ha arrancado en la sección quinta del tribunal con la declaración, a puerta cerrada, de diez de las doce denunciantes.
Fachada del Palau de Justícia, sede del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) y de la Audiencia de Barcelona
Todas han comparecido de forma presencial y separadas del acusado por un biombo, para evitar cualquier contacto visual.
Masajes con fines sexuales
Según el escrito del ministerio público, el acusado se aprovechó de su condición de osteópata y quiromasajista para cometer los abusos en las consultas donde trabajaba en Canet de Mar y en un centro deportivo de Mataró.
La Fiscalía sostiene que actuó con el "ánimo de satisfacer sus deseos sexuales" y que en varios casos los abusos se produjeron de forma continuada.
En las consultas de Canet de Mar, el procesado habría instado a varias pacientes a desnudarse por completo. Ante la negativa de algunas de ellas a quitarse la ropa interior, el acusado les practicó masajes en las partes íntimas por encima de las bragas.
En otros casos, les pidió que se retiraran el sujetador para masajearles los senos desnudos con el pretexto de "canalizar energías" o realizar ejercicios de respiración, mientras —según la acusación— presentaba una erección y aceleraba la respiración.
Dos agresiones con penetración
La Fiscalía atribuye al osteópata dos agresiones sexuales con penetración vaginal. En uno de los casos, el acusado habría arrancado de forma sorpresiva y violenta la ropa interior de la víctima, que logró huir de la consulta.
En total, siete de los abusos se produjeron en Canet de Mar. Los cinco restantes tuvieron lugar en un pabellón deportivo de Mataró, donde el procesado ejercía como masajista de equipos masculinos y femeninos.
Un entorno de confianza con las jugadoras
En este centro deportivo, el acusado habría creado un "vínculo de familiaridad y confianza" con las jugadoras, según subraya la Fiscalía.
A una de ellas comenzó a masajearle los senos pese a su rechazo, justificando la maniobra con el argumento de que "los pectorales están conectados con la espalda", zona en la que la víctima sufría dolores. Cuatro jugadoras más relataron situaciones similares.
Secuelas psicológicas y medidas accesorias
La mayoría de las víctimas eran mayores de edad en el momento de los hechos, aunque algunas tenían 17 años, y han sufrido o siguen padeciendo secuelas psicológicas derivadas de los abusos.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita seis años de inhabilitación para ejercer cualquier profesión relacionada con los quiromasajes o terapias naturales, cinco años de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena y la prohibición de acercarse o comunicarse con las víctimas durante cinco años posteriores a la sentencia.
El juicio continuará el próximo miércoles con la declaración de testigos. El acusado declarará al final del proceso, una vez practicada toda la prueba. Está previsto que la vista quede vista para sentencia el martes 27 de enero.
Contexto en Cataluña
Según la Encuesta sobre Violencias Sexuales 2024 del Departament d’Interior, dos de cada tres mujeres (67,3%) aseguran haber sufrido algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida desde los 15 años, y un 15,5% afirma haberla padecido en el último año.
El estudio también alerta del peso creciente de la violencia digital, que afecta ya a una de cada cuatro mujeres, y de la persistente infradenuncia: solo el 6% de los delitos sexuales llega a denunciarse, en gran parte por el miedo a no ser creídas o a represalias, especialmente cuando el agresor es una persona conocida.
