Colapso de la red vial catalana en plena hora punta de este lunes por tres accidentes ocurridos en la A-2 y la AP-7 y que no solo generan decenas de kilómetros en estas carreteras, sino que la diversificación del tráfico ha aumentado el volumen de vehículos que circulan por otras habitualmente menos concurridas.
La A-2 ha quedado cortada al tráfico en Abrera en sentido Lleida a causa de un accidente ocurrido este lunes sobre las 6 de la mañana, para el que el Servei Català de Trànsit. Un segundo accidente en la misma vía ha forzado el cierre de un carril y entre Pallejà y Corbera de Llobregat en sentido Barcelona.
En la AP-7 se acumulan más de diez kilómetros de retención desde Sant Cugat del Vallès y Cerdanyola del Vallès en dirección a la capital catalana por un accidente que ha sucedido minutos después de las 6.30 y ha forzado a reducir el tráfico a un solo carril.
Ronda de Dalt (B-20): Atasco de diez kilómetros en Barcelona en sentido Trinidad y otros once en dirección Llobregat.
A-2: Un accidente ha obligado a cortar la vía en Arbrera en sentido Lleida y un segundo accidente ha forzado el cierre de un carril entre Pallejà y Corbera de Llobregat en sentido Barcelona.
AP-7: Un accidente con un carril cortado genera once kilómetros de atasco entre Sant Cugat del Vallès y Cerdanyola del Vallès.
B-23: Atasco de ocho kilómetros entre el Papiol y Sant Feliu de Llobregat en dirección Barcelona.
C-31: Cinco kilómetros de atasco desde el Prat de Llobregat hasta Sant Boi de Llobregat en dirección Barcelona.
C-58: Seis kilómetros de atasco desde Barcelona hasta Montcada i Reixac en sentido Trinitat y otros seis entre Sabadell y Terrassa.
C-63: Vía cortada en la Vall d'en Bas por trabajos de mantenimiento en el túnel.
L-504: Circulación densa por un deslizamiento de tierra en Tírvia por el que se ha tenido que habilitar un paso alternativo.
