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Es el estrambótico desahucio que protagonizó la némesis de Jan Laporta, el abogado Pepe Oriola, a la sazón letrado del caso Reus, en el que el presidente del FC Barcelona está investigado.

El letrado asistió a un empresario de la noche para, en teoría, recuperar una gran discoteca de Barcelona en 2022. El lanzamiento salió mal, porque su cliente, Félix Loudeiro, uno de los reyes de las criptos en Barcelona, había sido víctima de un engaño.

Lo detallan fuentes conocedoras del caso la misma semana en la que el mandatario azulgrana ha declarado en el procedimiento judicial por, entre otros, los escritos de Oriola.

Club fallido

Cuatro años atrás, el letrado tuvo otro encargo: lanzar a los ocupantes de Go! Beach Club, el que antaño fuera el mayor Café del Mar del mundo en el Port Fòrum de Sant Adrià de Besòs (Barcelona).

Imagen del Go Beach Barcelona Cedida

El club inicial lo habían creado varios socios, incluido Juan Diego Gallardo, el fixer andorrano de David Madí, ahora condenado por vaciar la oenegé vasca DYA.

El proyecto de Café del Mar naufragó, y la sala de 3.000 metros y cuatro plantas se la quedaron los constructores. La rebautizaron como Go! Beach.

Lanzamiento

Pero esa transición no estuvo exenta de peleas. Los socios batallaron por los restos de Café del Mar. La mercantil en disputa era Limber 1968, la arrendataria del negocio.

A principios del 2022 y en plena refriega societaria, lanzó su puja por la sociedad Félix Loudeiro, ex empresario del ocio nocturno y creador de la firma de criptomonedas Sede Blockchain.

El empresario estaba apoyado, indican fuentes conocedoras, "por el sostén de un gran grupo económico, muy interesado en su proyecto digital".

Con estos mimbres, Loudeiro alegó que le habían traspasado las acciones del club, e instó al desahucio de los ocupantes.

Fallido

Loudeiro, Oriola y otras personas, algunas con el rostro cubierto, se presentaron ante el negocio un día de primavera de 2022. Les acompañaba un secretario judicial y los Mossos d'Esquadra.

Félix Loudeiro, con su nuevo negocio de criptomonedas Cedida

Cuando parecía que el desahucio se iba a ejecutar, lo ocupantes plantaron cara. Manuel Uceda, el constructor y exgestor del club, se negó airado a salir.

Alegó que Loudeiro no tenía el club, sino que "le habían engañado". El legítimo ocupante y explotador era él.

Seguridad

Dicho y hecho: el desahucio no tuvo lugar. Loudeiro, el supuesto comprador, no tenía los derechos. Uceda, sí. Por ello, la comitiva judicial y los Mossos avalaron que las cosas se quedara como estaban.

Para evitar males mayores, acudió a toda prisa la seguridad del local. No en vano, el grupete se acompañaba de "gente con mala pinta y el rostro tapado".

Las cosas se quedaron como estaban, Go! Beach siguió siendo el mismo club, y su gestor se mantuvo. El desahucio fracasó por, insisten las fuentes cercanas, "engaño a la parte actora".

Los 'Casuals'

Ese vaciamiento frustrado fue uno de los lances de la guerra por el lucrativo business. Hubo más, como la presencia inquietante de los Casuals, lo radicales del FC Barcelona, que señorearon la seguridad del local en su primera época.

Piscina de Go Beach Barcelonab, en Sant Adrià de Besos Go Beach club

O la admisión de presunto blanqueo de capitales de uno de los gestores ante el juez, como explicó este medio.

Pugna por los locales

El choque en Go! no fue un caso aislado. La pelea por la explotación de los locales del Port Fòrum continúa, aunque en el resto de la dársena.

Ahora, en 2026, se enfrentan Guillermo Moreno, quien retiene los derechos de concesión de 76 espacios, y Cerberus Capital Management, que tiene la propiedad.

Por lo pronto, el empresario catalán ha derrotado al fondo de inversión. Pero el gestor de inversiones ha vuelto a pleitear. El caso está pendiente de sentencia.

Furest acude al rescate

Mientras, el club de playa parece haberse pacificado, pese a que su alrededor arrecia otro pulso por los puntos de venta. Ha asumido su gestión el empresario de la noche Ignacio Furest, que lo ha reformado y rebautizado en SeaSeaClub.

El SeaSea Club, con la placa fotovoltaica del Fòrum al fondo

El negocio rinde, y es punta de lanza de la reconversión de esta estratégica marina situada en la frontera norte de Barcelona.

Concurso culpable

Pero sobre la discoteca pesa el legado de las refriegas pasadas. Glover Meridian, cabecera del fallido Café del Mar --le arrendaba el local a Limber--, fue a concurso de acreedores, y la insolvencia ha sido decretada como punible.

El gran impulsor de ese primer club, Ignacio Soler, se ha mudado a Andorra, donde convive con otros empresarios catalanes en apuros.

'Caso Reus'

A su vez, el 'caso Reus' sigue en instrucción en la sala número 22 de Barcelona en fase de declaraciones. Oriol, abogado de una de las demandantes, acusa a Laporta de haber hecho desaparecer cuatro millones de euros.

Joan Laporta, abordado por los periodistas a su salida de su declaración por el 'caso Reus' EFE

Éste, a su vez, admite solo incumplimieto contractual, sin mala praxis alguna.