Centro penitenciario de Quatre Camins / CG

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Vida

Los funcionarios de Quatre Camins levantan una barricada para evitar que un preso acceda a la oficina y los agreda

Los trabajadores cortan este miércoles los accesos de esta prisión de La Roca del Vallès en señal de protesta y piden la dimisión de la consellera de Justicia, Gemma Ubasart, y del secretario de Medidas Penales, Amand Calderó

27 marzo, 2024 08:14

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Nuevo incidente en una prisión catalana. Esta vez en la de Quatre Camins, en La Roca del Vallès (Barcelona). Los hechos se produjeron el lunes, cuando los profesionales presentaron a un interno del módulo semi abierto un nuevo programa de tratamiento para reconducir su “involución conductual”.

El preso reaccionó de forma "muy agresiva", amenazando a los profesionales, que se vieron obligados a poner fin a la entrevista. Acto seguido el interno se presentó en el despacho central del personal de tratamiento para amenazar de muerte e insultar a los especialistas que lo habían atendido minutos antes. El reo estaba, apuntan, en un estado "totalmente descontrolado".

Encerrados para evitar una agresión

Cuando se le comunicó que sería trasladado a un módulo ordinario, el interno comenzó a propinar puñetazos y patadas a la puerta “hasta reventarla”, explica el sindicato Csif en un comunicado. Después, roció con lejía y jabón el suelo y lanzó dos bidones contra los profesionales, que tuvieron que bloquear la puerta con ayuda de dos mesas, levantando una barricada, para evitar que accediese al interior de la oficina y los agrediese. 

Esta es la situación en la que se encuentran los profesionales”, denuncian desde el sindicato. “Este preso disfruta de permisos y salidas, ya os podéis imaginar el nivel del resto”, argumentan en relación a la cifra de agresiones en prisión, la peor desde que se contabilizan. En 2023 se registraron 582 casos en las prisiones catalanas.

Denuncian falta de medios

“Es intolerable el nivel de inseguridad que vivimos cada día y la falta de medios y de seguridad para contener este tipo de situaciones”, alegan.

Este miércoles, los funcionarios han levantado hogueras en los accesos de esta prisión para bloquearla, en señal de protesta por la falta de recursos y porque, cuando se cumplen dos semanas del asesinato de Núria López, una compañera, a manos de un preso, la Consejería de Justicia todavía no ha asumido responsabilidades. 

El asesinato de Núria

Desde el jueves 14 de marzo, los funcionarios de las prisiones catalanas se manifiestan en contra de la gestión de la Consejería de Justicia de la Generalitat. Se sienten un colectivo invisible y desamparado por la administración, con un déficit de más de 400 trabajadores y una plantilla envejecida que debe lidiar, a diario y sin recursos, con delincuentes muy peligrosos, profesionales del crimen organizado transnacional.  

El detonante que motivó las movilizaciones y los cortes en los accesos a los centros penitenciarios fue el asesinato de Núria, la cocinera del centro penitenciario Mas d’Enric (Tarragona), a manos de un interno. Desde entonces, el colectivo ha roto su silencio y, al margen de los sindicatos, se ha organizado para visualizar su disputa con la consejería y sus representantes políticos.