Aparecen en el yacimiento de Abric Romaní de Capellades (Barcelona) los restos de lo que comieron un grupo de neandertales especializados en la caza del ciervo hace 60.000 años.

El grupo de 27 arqueólogos que trabaja en la zona, bajo la dirección del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y del Área de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili (URV), ha encontrado, además, herramientas de sílex local, cuarzo y caliza, entre otras huellas del pasado.

Una "celebración singular"

En la campaña de excavación de este yacimiento, considerado uno de los principales del paleolítico medio de la Península Ibérica, encontraron hace un año los restos del cráneo de un Neandertal. Ahora, han localizado restos de lo que comió el hominido y su grupo, así como huellas de otras actividades.

La consejera de Cultura de la Generalitat, Natàlia Garriga, y el coordinador de las investigaciones llevadas a cabo en Capellades (Barcelona), Eudald Carbonell / EFE

Capellades CG

A más de 10 metros de profundidad

También se han localizado esparcidos por toda la superficie los restos del esqueleto poscraneal de los mismos animales, que fueron fracturados por los propios neandertales, ya que los rompían para obtener el tuétano, un nutriente importante que era fuente de grasa y proteínas para las poblaciones cazadoras y recolectoras prehistóricasAsimismo, junto a los fragmentos de fauna, las abundantes herramientas de piedra que se han identificado están elaboradas principalmente en sílex local, pero también sobre cuarzo, caliza y el gres como materias primas predominantes.



Los trabajos se han llevado a cabo en las últimas semanas en la excavación del nivel Rb, estrato en el que se registra el final de un período glacial, el momento más frío documentado hasta ahora en el depósito de más de 10 metros de profundidad excavado en el Abric Romaní.

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