Imagen de una mujer con medicinas en las manos / PXFUEL.COM

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Vida

La resistencia a los antibióticos, una gran amenaza sanitaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que este fenómeno causa la muerte de un niño cada tres minutos en el mundo

2 mayo, 2023 00:00

El descubrimiento del primer antibiótico, a mediados del siglo XX, cambió por completo el rumbo de la medicina moderna, que pudo así comenzar a tratar la mayoría de las infecciones bacterianas, tanto en los seres humanos como en los animales. Sin embargo, hoy, el desarrollo de bacterias resistentes a este tipo de medicamentos constituye una de las amenazas más serias para la salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el problema de la resistencia a los antibióticos causa la muerte de un niño cada tres minutos. Esta realidad afecto incluso más a los recién nacidos. Se estima que cada año fallecen 200.000 recién nacidos en el mundo por resistencia a los antimicrobianos.

La principal causa de esta resistencia a los antibióticos es, señalan profesionales sanitarios, su uso excesivo e inadecuado, lo que llevó al Ministerio de Sanidad a poner en marcha, en el año 2014, el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), cuyo objetivo es reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos y, consecuentemente, reducir el impacto de este problema sobre la salud de las personas y los animales, preservando de manera sostenible la eficacia de los antibióticos existentes.

Reticencia de profesionales a recetarlo

Esto ha hecho que en determinadas ocasiones muchos profesionales retrasen la prescripción de antibiótico, lo que en ocasiones ha podido agravar la situación del paciente. Gerardo Vizmanos, pediatra con formación reglada en neumología pediátrica, reconoce que en algunas ocasiones se es muy estricto en evitar el antibiótico, algo que responde a varios factores. El primero de ellos es que, “en los servicios de urgencias de hospitales universitarios públicos, el pediatra en formación está arropado por sus adjuntos y recibe unos mensajes que prácticamente nunca se cuestionan”. El segundo, la saturación de las urgencias en hospitales, ambulatorios o consultorios, “que puede disminuir la calidad asistencial y causar tanto el abuso en la administración de antibióticos como el diagnóstico erróneo sin la prescripción adecuada de éste”, insiste. 

¿Más habitual en la sanidad privada?

En cuanto a la impresión popular de que es más habitual recetar antibióticos en la sanidad privada que en la pública, este pediatra cree que puede llegar a ser cierta por la insistencia del paciente o de los padres, que muchas veces acaban pidiendo una segunda opinión fuera de la sanidad pública. A ello se le suma, indica Vizmanos, que los médicos de la sanidad pública cuentan con objetivos remunerados que suelen incluir la poca prescripción de antibióticos.

El doctor Vizmanos recuerda que los antibióticos son necesarios cuando existe una sospecha de infección bacteriana. “En pediatría se dan con más frecuencia en las otitis medias agudas, en amigdalitis agudas estreptocócicas, impétigo contagioso, neumonía y sinusitis”. 

Además, invita a reflexionar sobre los riesgos de la automedicación. “Desde el descubrimiento de la penicilina hasta nuestros días, se han ido desarrollando bacterias resistentes, por selección de nuestra flora microbiana”. La situación, comenta, se está volviendo muy complicada con las llamadas superbacterias. “En las unidades de cuidados intensivos se viven situaciones difíciles con la aparición de bacterias productoras de betalactamasas de espectro extendido (BLEE) que son un quebradero de cabeza para los intensivistas, microbiólogos, infectólogos y pacientes”. 

“Lamentablemente hay muchos niños que son resistentes a algunos antibióticos, especialmente en niños con patologías crónicas que requieren antibioterapia frecuente”, concluye el pediatra.