Corte profesional de jamón a mano / FREEPIK

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Vida

Jamón etiqueta negra, el manjar de Huelva

Su producción a partir de cerdos ibéricos alimentados con bellota y su elaboración artesanal, hacen que su sabor sea inigualable

31 enero, 2023 11:23

Si hay un producto gastronómico nuestro que causa sensación en todo el mundo, ese no es otro que el jamón de bellota. Fruto de una larga tradición que ha permitido obtener piezas de sabor único, proporciona un inconfundible sabor al paladar y genera sensaciones agradables.

Te invitamos a conocer más sobre el jamón de bellota artesanal que elabora Encina Don Alberto en la sierra de Huelva. Y es que esta ubicación no es fruto de la casualidad, serán las condiciones ideales para alimentar a los gorrinos con productos naturales que le dan ese sabor tan característico. Jamones Don Alberto recoge la tradición jamonera de la Sierra de Huelva para ofrecerte un producto de calidad superior.

Las diferentes calidades

Siempre puedes comprar jamones de diferentes calidades, generalmente la diferencia se marca por el tipo de alimentación, pero también interviene la raza. Hay que tener mucho cuidado, ya que no todos los productores están vendiendo jamón ibérico, esto es un fraude que los verdaderos profesionales están tratando de denunciar y erradicar. Pero nosotros vamos a centrarnos en el jamón de bellota ibérico. Como su nombre indica, proviene de cerdos alimentados a base de bellotas y de hierbas básicamente. De ahí su magnífico sabor y la textura tan agradable a la boca. También debemos tener en cuenta que el término ibérico hace mención exclusiva a la raza. En este caso, el jamon etiqueta negra proviene de un cerdo alimentado con bellota y que tiene un 100% de pureza racial ibérica. El denominado etiqueta negra tiene, además, alimentación exclusiva de bellota y de hierbas que se encuentran en la dehesa.

El tipo etiqueta roja no tiene diferencia en cuanto a la alimentación, sin embargo, la pureza racial no es la misma. En este caso, se exige que tenga un mínimo de 50 % de raza ibérica. La razón por la que su precio es sensiblemente menor, pero ofrece unos estándares muy altos de calidad y muy apreciados. En el caso de los de bellota, la alimentación siempre parte de este tipo de producto natural, no se utilizan legumbres o piensos. De hecho, los cerdos son sacrificados inmediatamente después de la temporada de bellota. 

El color del precinto evita confusiones

A la hora de comprar un jamón, existe mucha confusión sobre la etiqueta. Se tiende a asociar la etiqueta negra con productos de mayor calidad, cuando lo que está marcando verdaderamente la procedencia y el tipo de alimentación de ese cerdo es el precinto, que debe ser de color negro o de color rojo.

Recuérdalo a la hora de comprar un jamón ibérico, fíjate siempre en el color del precinto y no en el de la etiqueta, ya que se permite que esta sea de cualquier color.

El epicentro del mejor jamón del mundo

La Sierra de Huelva es la cuna del jamón más apreciado del mundo. Hay bastantes productores de carácter local que pueden competir entre ellos por calidad. Sin embargo, estos productores nunca van a hacerlo con aquellos que los elaboran en masa, que ofrecen muchas mayores cantidades de jamones, pero de una calidad bien diferente. Recuérdalo a la hora de comprar, adquirir una pieza de la sierra de Huelva siempre es una garantía, sobre todo si apuestas por Encina Don Alberto.

En primer lugar, porque se han seguido unos procesos muy bien pautados. Los cerdos se alimentan de manera conveniente, y se asegura la pureza de la raza para producir jamones de etiqueta negra o de etiqueta roja. Además, su calidad no tiene comparación con otras propuestas de carácter más industrial. Es un jamón que se nota el gusto, que recuerda permanentemente a ese carácter herbáceo que se encuentra en la dehesa. Sí, no tiene nada que ver con otros productos.

Pesadas mínimas

Hay diferencias que debes tener en cuenta a la hora de comprar un jamón ibérico de bellota, según tenga el precinto de color negro o rojo. En el primer caso, la pesada mínima de la pieza debe ser de 5,75 kg, mientras que en el de precinto rojo debe tener un mínimo de 7 kg. El jamón de precinto negro tiene una forma más alargada, la caña, la parte más fina de la pieza, es sensiblemente más delgada que en el caso de un jamón con precinto rojo.

Pero en ambos casos, te estás garantizando un producto de calidad, que ha seguido las pautas de cría, engorde y vida en la dehesa, totalmente compatible con el mundo natural. Son cerdos que no viven hacinados en granjas industriales, sino que tienen total libertad y realizan ejercicio. Todo esto tiene posteriormente traslado cuando se elabora la pieza.

A la hora de apostar por un jamón de calidad, los ibéricos de bellota, tanto de precinto negro como rojo, cumplen con los más altos estándares y proporcionan la mejor experiencia al paladar.

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