El reglamento general de protección de datos (RGPD) todavía no se ha implementado adecuadamente en las entidades del tercer sector. Por eso, la Autoridad Catalana de Protección de Datos (APDCAT) ha programado una jornada junto a representantes de estas organizaciones sin ánimo de lucro para garantizar su cumplimiento en favor de los usuarios, a menudo personas vulnerables como niños, ancianos y discapacitados.

La directora de la APDCAT, Maria Àngels Barbarà, ha afirmado que "ante la disrupción tecnológica agravada por la pandemia, queremos hacer llegar a las personas usuarias del tercer sector sus derechos en protección de datos". La clave es que en el diseño de las actividades con voluntariado se tenga en cuenta la privacidad "aun cuando no sea su primer eje de actuación", incluso explorando alternativas lúdicas que faciliten el cumplimiento de estos compromisos.

Desafío importante

El reto es mayúsculo. En Cataluña hay más de 75.000 organizaciones inscritas en el registro de entidades del tercer sector, que ocupan a 87.000 personas y prestan servicios a 1.584.000 ciudadanos. Además, muchas de estas entidades tienen recursos limitados y se nutran en buena parte de voluntarios.

Pero ello no obsta para llevar a cabo una revisión de los datos manejados por este tejido asociativo, máxime cuando muchos se incluyen en categorías sensibles como la salud, la religión, la orientación sexual y el origen racial.

Avance "progresivo"

El avance en el tratamiento adecuado de los datos debe ser "progresivo" y debe ir acompañado de protocolos que guíen todos los pasos para sortear dificultades técnicas y organizativas. También es importante la formación de los equipos, así como el nombramiento si es posible de un delegado de protección de datos.

"Tenemos un riesgo alto por el tipo de datos que manejamos. Trabajamos con datos de enfermedades, de violencia de género... Es difícil de gestionar, pero somos los primeros interesados y por eso no tenemos un alto nivel de incidencia", ha declarado Víctor Garcia, jefe del departamento de apoyo asociativo de la Fundació Catalana de l'Esplai.

Concienciación

El gestor ha afirmado que, pese a la enorme cantidad de información disponible en Internet, hace falta una aproximación específica para el tercer sector, tanto en contenidos como en ayudas para cumplir las obligaciones en privacidad. Más aún cuando muchas de estas entidades están implementando herramientas digitales como puntos de venta online y de captación de fondos o cuentas en redes sociales. Como ha recordado Barbarà, "descargarse una app o rellenar un formulario no es una acción neutral ".

"Queremos conectar con las organizaciones del tercer sector para que tengan presenten la normativa de protección de datos, concienciar sobre las responsabilidades que surgen cuando se tratan datos personales e implicarnos en la proclamación de la conciencia de la privacidad en sus actuaciones", ha resumido la directora de la APDCAT.