Travessera de Les Corts a la altura de calle Arizala. Minutos antes de arrancar la segunda parte del encuentro entre Barça y Real Madrid en el Camp Nou. Los Mossos d’Esquadra realizan la primera carga. Unos cuantos disparos de balas de foam para dispersar a los manifestantes generan dos cordones policiales. El acceso 16 se convierte en el epicentro de los disturbios de este miércoles, durante la protesta convocada por Tsunami Democràtic.

Momentos de tensión. El motivo, el enfrentamiento a golpes entre un grupo de Boixos Nois y manifestantes independentistas. Confusión entre los propios agentes de la Brigada Móvil (BRIMO), que retroceden y amagan con avanzar entre el tumulto. Algunos concentrados frente a la línea policial parecen confundir a los agentes del cuerpo autonómico con nacionales, ya que sus cánticos son idénticos a los que bramaban días atrás durante las protestas frente a la jefatura de Via Laietana: “¿Donde está la farola, la farola dónde está?” --en referencia al paracaidista que tuvo un percance durante el desfile del Día de la Fuerzas Armadas--, o “asesinos a sueldo, abuso de poder”.

Barricadas en llamas

Cuando los Mossos intentan dispersar a los concentrados, jóvenes y encapuchados en su mayoría, huyen a la carrera por Arizala. Más balas de foam y los primeros contenedores cortando la calle. Minutos después, barricadas en llamas impiden el paso de los furgones policiales. Avazandillas tras el paso de los vehículos que intentan circular a través del fuego. Se suceden lanzamientos de botellas y adoquines. Unos incidentes que han dejado al menos 60 heridos, entre los que se encuentran dos agentes graves, y también nueve detenidos.

 

Decenas de manifestantes han acorralado a dos furgonetas antidisturbios, e incluso uno de los agentes ha caído al suelo, tras recibir un empujón. Los policías se han replegado ante la superioridad numérica de los concentrados, cuando avanzaban hacia Aristides Maillol. La misma zona en que la puerta de uno de los vehículos se ha desprendido, y los mossos han tratado de recolocarla.

Atropello de Antoni y Consol

Ha sido apenas una hora antes cuando un matrimonio de jubilados, Antoni y Consol, han sufrido un intento de atropello en el mismo lugar. Ellos, al igual que decenas de manifestantes, portaban una pancarta con el lema Spain sit and talk cuando una furgoneta Renault ha salido de un aparcamiento --según han confirmado agentes de la Guardia Urbana a este medio-- y, tras acelerar, han intentando avanzar entre la multitud. Ha sido el sonido del claxon el que ha alertado a los concentrados, que, "por poco", explica ella, no han sido arrollados.

Tras el suceso, se han producido momentos de tensión, cuando manifestantes han intentado golpear al conductor. Ha sido la mediación de miembros de Sanitaris per la República la que ha evitado que el incidente fuese a mayores.

Intervención de los bomberos

La noche ha terminado con la intervención de efectivos de bomberos para sofocar las barricadas en llamas. La última, frente al recinto de la Maternitat, donde los concentrados han posado ante las cámaras con banderas esteladas, con el fuego al fondo. Por la megafonía del estadio se instó a los aficionados a abandonar el Camp Nou por la zona del Gol Nord, para evitar mayores incidentes.

A falta de espectáculo en el campo --el encuentro se ha saldado con un empate huérfano de goles-, y el fiasco de la augurada acción de Tsunami en el interior del estadio, el clásico ha culminado con una nueva jornada de disturbios en Barcelona.