Catalanes y madrileños son los españoles que con más frecuencia comen fuera de casa. Y también son los que más gastan.

En Cataluña se come fuera una media de cuatro veces a la semana. Cada una de estas salidas supone un gasto medio de 22 euros, 88 euros a la semana, sólo 15 euros más de lo que cuesta de media hacer la compra y cocinar en casa durante toda una semana. Así consta en el informe Restauración en Cataluña que fue presentado por Muntsa Vilalta, directora general de Comercio de la Generalitat.

Restaurantes, comida a domicilio y los precocinados son las opciones favoritas para tener un plato sobre la mesa sin tener que trabajarlo. En cuanto a llenar la cesta en el supermercado de al lado de casa, la diferencia bastante notable. Según los datos de Idescat, el Institut d'Estadìstica de Catalunya, cada catalán gasta una media de 1.833 euros al año en alimentación, es decir, 153 euros al mes y 35 euros a la semana. Esta última cifra se corresponde a todas las comidas que se consumen durante siete días. Supone 50 euros menos que comer fuera de casa, aunque también obliga a sacar tiempo para dedicarlo a la cocina.

Un ejemplo, la ensalada

Saber cuál es el precio de una ensalada según sus ingredientes por separado es complicado. No obstante, un plato básico de este tipo elaborado por el propio comensal y que compra los productos en una tienda de barrio no supera los tres euros. Otra opción es comprar una ya preparada. Su precio se sitúa entre los 3 y los 5 euros dependiendo de la marca y del supermercado. La diferencia más significativa está en si se recurre a una app, la opción más cómoda y cool.

Un bol de ensalada / EFE

Un bol de ensalada, comida saludable / EFE

Máxima comodidad, pero cuatro veces más caro. Tirar del móvil para comer supone pagar fácilmente cuatro veces más por un plato. Hacer el pedido en internet y recibirlo en casa tiene un coste medio de 12 euros con gastos de envío mínimos incluidos. Aproximadamente, siete euros más por el mismo plato pero sin elaborar. Además, esta cifra puede encarecerse en función de la hora a la que se haga la solicitud y el desplazamiento del repartidor hasta el lugar de la entrega.

Más productos congelados

Existen otras formas de ahorrar tiempo y dinero, pero sin salir de casa. Según el informe publicado por el Observatorio Sectorial DKB de Informa, el consumo de alimentos conservados a baja temperatura aumentó un 3,5% en 2018. Un porcentaje que se traduce en un total de 4.865 millones de euros.

Algunas verduras congeladas / EFE

Algunas verduras congeladas / EFE

Sin embargo, estos datos no significan que los españoles coman peor. Las grandes superficies también incluyen en su cartera de productos alimentos saludables como judías o brócoli prácticamente listo para su consumo. De hecho, verduras tan solicitadas por los foodie como el edamame ya se pueden añadir al carro de la compra. Eso sí, es indiscutible que la comida rápida sigue ocupando un espacio significativo en los congeladores.

Aumentan los precocinados

Los precocinados son otra tendencia en auge en cuanto a alimentación se refiere. Según los datos de Nielsen, especialistas en consumo, la compra de platos ya elaborados aumentó un 8,1% en 2018. En concreto, aquellos que tenían como base algún tipo de verdura fueron los que más aumentaron su demanda. Este tipo de presentaciones se encarecieron un 9,5% el pasado año.

Uno de los muchos precocinados que se venden en supermercados / EFE

Uno de los muchos precocinados que se venden en supermercados / EFE

En el extremo opuesto están aquellos que incluyen como alimento principal el pescado. Sin embargo, su precio aumentó un 11,6% durante 2018. Otros como el arroz, la tortilla o el sushi se encuentran a medio camino.

Los productos frescos

El cambio en los hábitos alimenticios no está ligado con una forma menos saludable de comer, sino con la falta de tiempo para encender los fogones. De hecho, los catalanes son los españoles que más recurren a las tiendas de barrio para comprar productos frescos. Consideran que tiene más calidad que los se exponen en los lineales de las grandes superficies.

Algunos tomates sobre una mesa / EFE

Algunos tomates sobre una mesa / EFE

Según el informe Alimentación, sociedad y decisión alimentaria en la España del siglo XXI realizado por la Universidad CEU San Pablo, los españoles entre 50 y 74 años son los más compran productos frescos a diario. Este mismo estudio confirma que los jóvenes son los que menos compran fruta y verdura de forma habitual.

El auge de las ‘apps’

Glovo, Deliveroo o Just Eat son algunos ejemplos. Se trata de app de comida a un clic y con una espera de 30 minutos. Además, responden a cualquier capricho a la hora de alimentarse. El cliente tiene en su mano una carta mucho más amplia que la de cualquier restaurante. DeL total de los pedidos, el 60% están hechos por mujeres y se realizan más en fin de semana o cuando hay eventos importantes como finales de fútbol o el festival de Eurovisión.

glovo

Un repartidor de Glovo con comida en su mochila / EFE

Según los datos de Glovo, la aplicación tiene más de 300.00 usuarios activos con un perfil muy determinado. Los españoles que suelen recurrir a este servicio de comida a domicilio tienen una media de 36 años, estudios universitarios y se consideran cosmopolitas. El 64% de las pedidos incluyen sushihamburguesas o pizzas. Se trata de una tendencia en auge que, según las previsiones de expertos en consumo, no cambiará a lo largo de 2019.