El programa de acogida de refugiados (desde Grecia, Italia, Líbano y Jordania) se cerrará el día 26 con un fracaso estrepitoso. España, según datos oficiales, solo ha reubicado a 1.488 de los 17.337 comprometidos (el 11,4%). Veinte familias, con 30 menores y un bebé, durmiendo el pasado durante 10 días en un parque, son un ejemplo de la caótica gestión del  Ayuntamiento de Madrid, a pesar de su llamativa pancarta "Refugees Welcome".

Los datos de atención a estas personas “de paso”, según su regidora Manuela Carmena, superan por poco a los de la otra ciudad refugio por excelencia, Barcelona. Apenas 111 en 2016. No obstante la administración de doña Inmaculada, la ha superado en manifestaciones más multitudinarias, como la celebrada el pasado febrero, que acabó con la típica manipulación independentista.

El Govern había ofrecido acoger a 4.500 refugiados en 45 municipios. No han llegado a 400. Pero, según el portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados Gabriel Rufián obedece a que Cataluña no tendrá “todas la competencias que querría” mientras no sea independiente y ha recibido “cero euros” de la “ayuda europea de 3.500 millones de euros” al Estado para acoger refugiados.

Refugiados sirios esperan para cruzar la frontera y pasar a Turquía cerca de Kobane (Siria) / EFE

Refugiados sirios esperan para cruzar la frontera y pasar a Turquía cerca de Kobane (Siria) / EFE

MURO BUROCRÁTICO

“Exigimos que se respete el Derecho Internacional, los Derechos Humanos y los compromisos asumidos”, proclama la iniciativa estatal Venid Ya, una plataforma sin marca que incluye un contador de refugiados. Y un reloj que marca los días, horas, minutos y segundos que le quedan al Gobierno para cumplir un compromiso que solo suponía acoger el 0,08% de los 21,3 millones de personas refugiadas que huyeron de sus casas por culpa de un conflicto.

Los medidores sitúan a España en el puesto 17 de los 28 países de la UE en cumplimiento de las cuotas comprometidas. Lejos de Finlandia (96%), Luxemburgo (69), Suecia (51) Portugal (48), Bélgica (25) o Francia (22).

La falta de competencias y el muro burocrático de los ministerios de Interior, Empleo y Sanidad, son las principales quejas de las administraciones autonómicas y locales, sobre todo de la oposición al PP. A ellas se unen las de Amnistía Internacional, Oxfam y otras onegés internacionales y nacionales como Acnur o Cruz Roja. Acusan al Gobierno de “falta de ética y de seriedad política”, y de esgrimir como excusas la falta de seguridad administrativa y capacidad de acogida.

RETICENCIAS Y MEDIOS

Todos quieren llevar razón. El secretario de Estado para la UE, Jorge Toledo, esgrimió en el Congreso que no existen tantos refugiados reubicables, ya que muchos “se han reubicado solos” en otros países. También culpa al lento establecimiento de los hotsposts o puntos de acceso, donde los inmigrantes aguardan a ser identificados y registrados.

Una familia de refugiados, la madre con un bebé en brazos / EFE

Una familia de refugiados / EFE

“Son personas muy reticentes, porque una vez registrados no pueden solicitar asilo en los países nórdicos, Alemania y Francia, que son sus preferidos”, defendió Toledo ante las acusaciones de los grupos políticos al ejecutivo de ineficacia, improvisación y falta de voluntad.

El Gobierno asegura que no ha escatimado medios. Se han incorporado a la oficina de asilo y refugio 94 funcionarios interinos y otros 93 al Ministerio de Empleo, se ha elevado el presupuesto para protección internacional un 105%, y en un 2.522% el destinado al sistema nacional de acogida.

Los refugiados van llegando con cuentagotas. Hasta junio solo lo habían hecho 432. Se ha dado un acelerón para tratar de llegar a los 2.000 a finales de año. Pero a veces rechazan la tutela alegando que tienen recursos y apoyos personales para llegar a Europa Central. Así justificó el equipo de Carmena la acampada en el parque, que acabó con el traslado de 41 de los 70 a un centro de Guadalajara concertado por el Ministerio de Empleo.

REPOBLACIÓN DUDOSA

Aragón figura a la cabeza de las comunidades más solidarias con 330 acogidos. Una de sus propuestas es integrarlos en el entorno rural, lo que permitiría de paso paliar los efectos de la despoblación. También las diputaciones de Valladolid y Salamanca han planteado programas para repoblar dos centenares de pueblos sin niños, es decir, en muerte vegetativa.

El problema, según los responsables del ejecutivo de Lambán, es identificar a los que podrían adaptarse bien a la vida del  campo. Algo que no se tiene en cuenta al hacer el reparto entre comunidades. Además, “ vienen de la guerra y necesitan atención médica hospitalizada, recursos para aprender el idioma e instituciones para tramitar la documentación”, explican en Acnur España.

Entre los refugiados sobresale un cartel pidiendo ayuda / EFE

Un grupo de refugiados con un cartel pidiendo ayuda / EFE

Martín Rodríguez, profesor de la Universidad de Valladolid, lidera el proyecto castellanoleonés, financiado por la UE,  que estudia si ellos quieren ir, si serían bien acogidos, si hay recursos suficiente como casas y escuelas para asimilar estas personas o si habría que hacer inversiones. “Una vez lleguen, el principal preocupación es saber qué hacer con ellos”, apunta.

Para el catedrático Francisco Burillo, gran experto en despoblación y promotor del proyecto Serranía Celtibérica, sólo se puede repoblar creando empleo. Si no, “se corre el riesgo de crear nuevos campos de refugiados o convertir los pueblos en guetos”.

PROBLEMA SECUNDARIO

Con todo, el problema de los refugiados, tan sensible y fácil arma arrojadiza entre políticos, parece no preocupar en exceso en a los españoles. A pesar de que hay más de 50.000, está bloqueado el derecho de asilo desde hace 10 años porque le Gobierno se niega a poner los recursos.

Ni un solo encuestado en un barómetro del CIS de marzo de 2016 lo situó entre los 39 principales problemas de España. Claro que apenas un 1,4% se mostraba preocupado por el desafío independentista catalán. En este caso, hoy la percepción es muy distinta.