Varios pediatras denuncian esperas de hasta 24 horas para una ambulancia en Girona. Médicos que prefieren permanecer en el anonimato hablan después de la niña de ocho años que falleció tras dos horas y media aguardando un vehículo sanitario en el Hospital Comarcal de Blanes, situado en la misma provincia. Los facultativos afirman que, en ocasiones, menores en estado crítico ingresados en el Hospital Josep Trueta han aguardado hasta un día para ser trasladados a otro centro médico de Barcelona donde continuar su tratamiento.

"Los niños en estado grave pueden estar esperando el traslado durante horas. Se ha llegado a dar el caso de más de 24 horas de espera", ha indicado un profesional que ha optado por no revelar su nombre.

Preguntado por la máxima espera de un niño en el hospital provincial, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) no ha contestado a los requerimientos informativos de este medio.

"Cuestión de prioridad"

Quienes sí lo han hecho son empleados del organismo gestor de las emergencias en Cataluña. "Los servicios del SEM se organizan por isocronas. Ello es, por explicarlo simple, el tiempo en cumplir un servicio. Dichos servicios los hacen vehículos, que se activan desde el Centro de Control de Emergencias de Coordinación Sanitaria (Cecos)", ha explicado CCOO.

"La distribución de los vehículos por isocronas está pensada para que toda la región esté cubierta --ha agregado la misma fuente--. Si una ambulancia no puede cubrir la isocrona porque está ocupada, se activa otra dentro del mismo rango de tiempo. Esto no ocurre con las ambulancias pediátricas".

"Descubiertos"

En efecto, las ambulancias para niños en estado crítico están concentradas en Barcelona. Una de ellas, la YP-01, estacionada en el Hospital Materno-Infantil del Hospital Vall d'Hebron (HVH), es la que no llegó a tiempo para salvar a la niña de ocho años de Blanes, el sábado.

La otra, la YP-02, está ubicada en el Hospital Sant Joan de Déu. Además, está la H01, el helicóptero para niños en estado crítico, que opera desde el Hospital de Sant Pau durante las horas de la mañana.

"No están repartidas por todo el territorio. Ello provoca demoras muy importantes en Girona, Tarragona o Lleida si están ocupadas", informa el directivo de una concesionaria del contrato de ambulancias.

"Cuatro horas hasta Barcelona"

Las más perjudicadas por el centralismo barcelonés del SEM son las otras tres provincias catalanas. En Tarragona, un portavoz del CGT recuerda que la el Hospital Joan XXIII ha anunciado la construcción de una unidad de cuidados intensivos (UCI) pediátrica en 2017. "Si no viene con todo el aparataje, ambulancia incluida, será inútil. Provocará traslados a Barcelona", ha manifestado.

Peor lo tienen los 100.000 ciudadanos que viven en la zona del Ebro. "Llevamos años pidiendo una ambulancia pediátrica en Tarragona. No se nos ha escuchado. Para nosotros, el traslado de un niño grave a Barcelona son dos horas de venir la ambulancia y otras dos de regreso", lamenta un portavoz de la plataforma Salvem les Ambulàncies.

Los concesionarios pueden hacerlo

El transporte sanitario en Cataluña lo gestiona el SEM en exclusiva en Barcelona ciudad, y está subcontratado en el resto del territorio. ¿Pueden los concesionarios complementar las UCI hospitalarias de niños con ambulancias propias?

"Por supuesto. La adjudicación ya se ha modificado varias veces. Bastaría con una orden de Emergencias y recursos económicos", explica el directivo de una firma que ganó la licitación.

¿Qué falló?

Con la investigación del caso de la niña de Blanes en marcha para determinar si existe un responsable de una posible negligencia, sea el SEM o el Hospital Comarcal, el sector lo tiene claro: descentralizar es cuestión de voluntad.

"Ambulancias pediátricas para Tarragona, Lleida y Girona podrían ser difícilmente amortizables desde el punto de vista de los recursos. Pero también podrían salvar vidas. Utilicemos esta tragedia en positivo para abordar ese debate", concluye un alto directivo del sector.