“Vas a pasar una noche de terror”. Esta es la última frase de la que se tiene constancia de José María Asegurado del Viejo antes de hacer explotar el edificio de Premià de Mar (Barcelona) con él y su exmujer dentro.

Informe policial de la explosión en Premià de Mar

Crónica Global ha tenido acceso a las conclusiones de la policía sobre uno de los sucesos más terroríficos que se recuerdan en la localidad, que se saldó con dos víctimas mortales y 17 heridos. Según el informe, una vecina de otro inmueble afectado “escuchó como iniciaron una discusión de pareja” y “oyó claramente” como el señor Asegurado le decía a su excompañera sentimental que iba “a pasar una noche de terror”.

La discusión fue de tal magnitud que la vecina envió un mensaje de WhatsApp a la víctima a las 23:25 horas para interesarse por su estado, pero ya no obtuvo respuesta. 

La policía también confirma que muy posiblemente la explosión fue una acción voluntaria del fallecido: “Una vez se han recopilado todos los datos posibles se puede concluir que el difunto posiblemente fue el causante de la explosión”. 

“Era muy controlador y celoso”

Son diversos los testigos que han certificado ante la autoridad policial que tenían “una relación convulsa” y que Asegurado “era muy controlador y celoso”, además de estar “en estado de ebriedad” de forma bastante habitual.

Según declaraciones de la hermana, la hija y las amigas de la otra víctima mortal de la explosión, la exmujer de Asegurado, la pareja había roto y el mismo domingo de la explosión el presunto asesino tenía que abandonar el piso para ir a vivir a Cádiz. 

“A esta me la llevo yo 'p'alante'

Antes de perpetrar el crimen, Asegurado estuvo en un bar de la localidad costera con un amigo al que le comentó, en referencia a su exmujer: “A esta me la llevo yo p'alante”. Asimismo, antes de despedirse le dijo: “Dame un abrazo, que este es el último”. 

También ha trascendido que era un exmiembro de la Guardia Civil y que llevaba un año sin ejercer. Las hijas de su expareja también aseguran que tenía el carné de conducir caducado por positivo por alcoholemia y que se hacía pasar aún por agente del cuerpo de la Benemérita

Irreconocible

Uno de los episodios más duros del informe es el que se refiere al estado del cuerpo de la fallecida. No se pudo determinar ni el sexo ni la edad ni el hábito externo. “Habida cuenta se encuentra prácticamente calcinada”, añade el documento.

Para confirmar la identidad de la víctima se tuvo que proceder a un estudio genético. “Se observa en el cuello una cadena aparentemente plateada con un colgante en forma de oso de Tous, que es recogida por los agentes de investigación al objeto de realizar gestiones pertinentes”, concluyen. Objetos que fueron reconocidos por las hijas de la víctima como pertenecientes a su madre.