A simple vista, a penas se ven casas deshabitadas y una iglesia románica, pero durante siglos fue un núcleo agrícola donde residían y trabajaban familias.
El pequeño núcelo rural se encuentra al inicio del valle del río Corb y está a alrededor de unos 95 kilómetros de Barcelona, a una hora y veinte minutos en coche.
Es una visita obligada para los más curiosos que encontrarán en las ruinas de un pueblo silencioso la esencia del pasado rural del territorio.
Montargull, pueblo agrícola
Los restos del pueblo de Montargull se encuentran en lo alto de una colina de la Conca de Barberà (Tarrragona), a 843 metros de altitud.
"Montargull" significa "montaña de las ovejas" , y durante cientos de años fue una pequeña y autosuficiente comunidad agrícola en una zona aislada y elevada.
'Montaña de las ovejas', cría de ganado lanar
La toponimia del pueblo se relaciona con la cría de ganado lanar que se llevaba a cabo en el lugar.
La alta posición de la población permitía controlar el territorio y proteger el asentamiento.
Bajo crecimiento poblacional
Con el paso de los tiempo, el núcleo nunca llegó a crecer demasiado. Se mantuvo como una pequeña localidad agrícola formada por casas y masías dispersas y campos de cultivo.
Hoy es parte del municipio de Santa Coloma de Queralt, aunque anteriormente formaba parte de la antigua Baronía de Queralt, formada por más de una quincena de poblaciones.
Los señores de Queralt y el origen del asentamiento
La familia Gurb-Queralt, un importante linaje noble medieval, poseía la hoy deshabitada población, quienes a finales del siglo XI situaron a tres familias para que cultivaran sus tierras.
Los señores de Queralt fueron una familia de gran influencia en la comarca durante los siglos X y XI. Desarrollaron el pueblo rodeado de campos y bosques alrededor de una iglesia dedicada a Sant Jaume.
Iglesia de Sant Jaume, patrimonio del pueblo
La iglesia de Sant Jaume es uno de los pocos edificios que sigue parcialmente de pie. Es un templo románico de dos naves con un interior formado por dos bóvedas de cañón unidas por un arco gótico.
Se asume que el templo se contruyó durante la segunda mitad del siglo XI, a pesar de que no se ha encontrado documentación que la reconozca hasta mediados del siglo XII.
Cotidanidad rural
Según los registros históricos, al comenzar el siglo XX el pueblo estaba formado por siete viviendas habitadas por unas 34 personas.
El día a día de los vecinos giraba entorno a la agricultura de subsistencia. Cultivaban trigo, cebada y legumbres. También producían vino, además de criar ganado lanar y cazaban conejos, perdices y liebres.
Disposición doméstica
Todas las casas de Montargull disponían de bodega, corrales y cisternas para recoger el agua de la lluvia. También tenían horno para hacer pan.
Los vecinos tenían que desplazarse un kilómetro y medio para lavar la ropa hasta la masía de Cal Xoques, donde había un lavadero.
Pocos servicios
A pesar de que la luz llegó en el año 1950 y la carretera en el 1953, no fueron atractivos suficientes para generar interés en la zona y retener a los vecinos.
Cuando alguien enfermaba, el médico subía a caballo desde una localidad cercana. Y los niños bajaban un empinado sendero para ir a la escuela, ya que no había en su pueblo.
Deshabitación total
A causa de la falta de servicios básicos, como la carencia de escuela o asistencia médica, el éxodo rural no pudo ser frenado.
Así que muchas familias se trasladaron a localidades más grandes donde había más oportunidades laborales y prestaciones esenciales.
En la década de 1960, los últimos habitantes abandonaron el núcelo y el puedo quedó deshabitado definitivamente.
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