Prades

Prades CATALUNYA TURISME

Viajes

El pueblo más bonito para recorrer a pie este fin de semana y conocer la Villa Roja: murallas medievales, rica gastronomía y solo 629 habitantes

Explora Prades en el Baix Camp con su Plaza Mayor porticada, la ermita de la Abellera y una espacio donde contemplar las estrellas

Más noticias: El mercadillo ambulante ideal para visitar cada domingo: 230 paradas, pollos a l'ast y churros en 25.000 metros cuadrados

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Perderse entre las calles de las villas históricas de la provincia de Tarragona regala una experiencia viajera inolvidable cuando las temperaturas refrescan y el entorno natural se viste con sus mejores tonos de otoño.

Entre los bosques del Baix Camp sobresale una localidad singular que destaca por el color bermellón de sus edificaciones centenarias.

Ubicada a cerca de 1.000 metros de altitud en el corazón de la comarca, la villa de Prades es popularmente conocida como la "Villa Roja" debido al tono rojizo de la piedra con la que se construyeron sus murallas y monumentos.

Este pequeño municipio de tan solo 629 habitantes alberga un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural que se alza rodeado por un espacio protegido de incalculable valor ecológico.

Recorrer la muralla

El paseo por el centro urbano arranca cruzando el arco del Portal de Sant Roc o el célebre Portal de la Cruz, antiguas puertas de acceso que se conservan de la muralla medieval. El trazado de calles empedradas conduce hasta la Plaza Mayor, un amplio espacio porticado repleto de terrazas y vida social.

En el centro de esta plaza destaca la famosa Font de Prades, una impresionante fuente de estilo renacentista construida con forma de globo terráqueo.

Calle de Prades

Calle de Prades CATALUNYA TURISME

Junto a ella se erige la iglesia de Santa María, un templo que combina pinceladas del románico y del gótico en sus fachadas de piedra bermellón.

Descubrir la ermita de la Abellera

A poca distancia del caserío arrancan senderos sencillos que te guían hacia miradores naturales de belleza singular. La excursión más popular conduce hasta la ermita de la Abellera, una modesta capilla incrustada directamente en la pared de roca a más de 1.000 metros de altitud.

Desde esta atalaya se contemplan vistas espectaculares sobre el valle del río Brugent y el vecino municipio de Capafonts. Quienes busquen coronar la comarca pueden subir hasta la cima del Tossal de la Baltasana.

Saborear la gastronomía local

La cocina local gira en torno a productos autóctonos de altísima calidad como la miel de montaña y sus afamadas patatas de Prades, conocidas como "trunfos" y reconocidas con el distintivo de Indicación Geográfica Protegida (IGP).

Durante el otoño, los restaurantes del municipio sirven platos de cuchara y recetas tradicionales elaboradas con este tubérculo.

La experiencia gastronómica se completa con la visita al Parque Astronómico de las Montañas de Prades, aprovechando que la villa cuenta con uno de los cielos nocturnos más limpios y oscuros de Cataluña para mirar las estrellas.

Muntanyes de Prades

Muntanyes de Prades

Cómo llegar

Ponernos en camino hacia Prades desde la ciudad de Barcelona en coche es un trayecto muy cómodo: se toma la autovía A-2 hasta Montblanc, se enlaza con la carretera N-240 hacia Espluga de Francolí y se toma la TV-7004 bordeando Vilanova de Prades, completando los 130 kilómetros en 1 hora y 45 minutos.

Acercarse a la Villa Roja en estas fechas es la excusa perfecta para regalarse una jornada de senderismo, saborear platos con patatas de Prades y dejarse fascinar por la arquitectura medieval de uno de los pueblos más bonitos de Tarragona.