Restos del monasterio visigótico de Magrigul hallado junto al restaurante el elBulli, en Roses (Girona)

Restos del monasterio visigótico de Magrigul hallado junto al restaurante el elBulli, en Roses (Girona) EFE

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Descubren junto a elBulli un monasterio milenario desaparecido hace siglos cuya existencia se ponía en duda

El conjunto visigótico de Magrigul, que incluye restos monumentales de los siglos VII a XIX, ha pasado de leyenda a realidad por una casualidad

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Un monasterio desaparecido hace siglos y del que no había prueba de su existencia ha sido descubierto a pocos metros de lo que fue el restaurante elBulli, en Roses (Girona).

El monasterio visigótico de Magrigul ha pasado de leyenda a realidad tras ser hallados sus restos de manera casual durante las obras de remodelación de una masía.

Aquel conjunto histórico estaba formado por tres iglesias y los restos de dos de ellas han salido a la luz, acompañados de otros vestigios como tumbas, entre las que destaca la de alguien enterrado junto al ábside, una señal de la importancia del personaje que lleva a pensar que quizá se tratase del abad.

La reforma de una masía en ruinas

La historia del descubrimiento arranca hace cuatro años con el interés de un descendiente de la saga Pi-Sunyer, Larry Williams, afincado en Estados Unidos, por adquirir una propiedad en Roses, la localidad de origen de su linaje, que cuenta con figuras tan relevantes como Carles Pi i Sunyer, que fue alcalde de Barcelona, pero también con laureados médicos o destacados empresarios.

Williams es hijo del exilio, pero su deseo de retomar el vínculo con Roses le llevó, a través de la mediación de una prima que reside allí, Joana Burguès Pi-Sunyer, a adquirir una masía en ruinas, Montjoi de Baix, para reformarla.

Una propiedad junto a elBulli

La propiedad, que abraza la cala Montjoi que albergó durante años elBulli y, ahora, el museo que le rinde homenaje, venía de la mano de buena parte de las tierras que conforman ese parque natural.

La directora de todo el proyecto de restauración de aquel espacio es Joana Burgués Pi-Sunyer, que, ante la obligación de presentar en el plan de obra un informe arqueológico, recurrió al doctor en historia medieval Marcel Pujol.

Restos del monasterio visigótico de Magrigul hallado junto al restaurante el elBulli, en Roses (Girona)

Restos del monasterio visigótico de Magrigul hallado junto al restaurante el elBulli, en Roses (Girona) EFE

Sorpresa durante la excavación

Burguès Pi-sunyer explica que en 2022 se inició la compra, que al ser la finca un Bien Cultural de Interés Local hacía falta la intervención de alguien como Pujol "por si aparecían restos", que se excavó la masía sin hallazgo alguno, pero que no sucedió igual al intervenir en una fuente muy próxima.

"Allí salió un estructura que creímos que eran un bancal, pero el arqueólogo dijo que no lo parecía y que siempre se había oído hablar del monasterio de Magrigul, que estaba en Montjoi pero que nadie había encontrado", recuerda.

Cuatro días para encontrar Magrigul

La respuesta de la prima de Larry Williams fue clara, ya que aquella actuación dependía de una ayuda pública: "Le dije a Marcel Pujol que quedaban cuatro días de subvención y, que si aparecía algo estaba bien, pero que si no nos olvidábamos".

"Estuvieron noche y día hasta que un arqueólogo del equipo de Marcel, Xavier Aguelo, encontró el perfil del ábside de la primera iglesia, que confirmaba que Magrigul era real, que habíamos encontrado una de sus tres iglesias", relata.

Aún hubo más, porque siguieron más tarde con las obras, necesitaban de un depósito de agua y, al excavar, "apareció por pura suerte otro ábside".

Era el de la segunda iglesia que concreta sus conocimientos sobre la leyenda de Magrigul "en dos documentos que hablaban de un monasterio visigótico en esta área".

Pujol explica que la continuidad poblacional en la zona de la cala Montjoi se remonta a casi dos mil años, que hubo "aquel complejo visigótico que se destruyó con la llegada de los musulmanes y una de sus tres iglesias fue reconstruida en el periodo en que Carlomagno conquistó este territorio".

Conjunto monumental de los siglos VII a IX

Los dos restos encontrados cuentan con tumbas a su alrededor, infantiles y de adultos, por lo que se han realizado análisis de carbono 14 para obtener un marco cronológico que oscila entre los siglos VII y IX.

"Esas fechas coinciden con las fuentes que había, porque los restos del siglo VII tendrían que ver con el monasterio visigótico y los posteriores con la iglesia que se rehizo en el VIII", concreta el arqueólogo de Montjoi de Baix.

Algunas de las tumbas son muy simples, con fosa y una cubierta de losas de pizarra, pero otras presentan una estructura más cuidada hasta llegar a aquella que se recuesta en el ábside de la denominada por ahora Iglesia 2 y que se hizo con mortero de cal y piedras.

"Es de algún personaje importante en aquella comunidad, podría ser el abad, pero no lo sabemos", admite Marcel Pujol, mientras Joana Burguès Pi-Sunyer destaca que su primo está lleno de orgullo "de que haya aparecido toda esta historia que aporta tanto".