Los Pirineos catalanes esconden rutas en bicicleta que permiten descubrir paisajes espectaculares sin afrontar grandes desniveles.
Entre ellas destaca la Ruta dels Llacs del Pallars, en Lleida, un recorrido que combina embalses, montañas y pequeños pueblos con encanto, ideal para disfrutar de una escapada en familia.
El itinerario discurre por caminos amplios y pistas forestales, con tramos accesibles tanto a pie como en bicicleta de montaña (BTT).
Su principal atractivo es la variedad de paisajes, desde grandes masas de agua hasta valles agrícolas y rincones donde parece haberse detenido el tiempo.
La ruta está dividida en seis tramos que pueden completarse por separado o enlazarse, según la experiencia y preparación de cada ciclista.
Ruta larga
El recorrido más largo conecta La Pobla de Segur con la presa de Sant Antoni. Son 11,5 kilómetros que bordean el embalse y permiten contemplar el contraste entre el entorno urbano y las montañas.
Desde la presa parte el tramo más corto, de 1,5 kilómetros, hasta Talarn. A continuación, otros 4,3 kilómetros conducen hasta Palau de Noguera, atravesando un paisaje agrícola.
Otro itinerario posible
La ruta continúa hasta L’Espona, a otros 4,3 kilómetros, por una zona abierta con vistas al valle.
Desde allí, un recorrido de 5,1 kilómetros lleva hasta el pantano de Terradets, donde el terreno se vuelve más rocoso.
El último tramo, de 5 kilómetros, sigue el margen derecho del embalse y ofrece vistas privilegiadas del Montsec y del corredor natural que forma el pantano.
Los lagos
El agua es uno de los grandes protagonistas del Pallars. Entre sus espacios naturales destaca el Estany de Montcortès, situado entre el Pallars Sobirà y el Pallars Jussà, una opción especialmente atractiva para las excursiones familiares.
Este lago de origen cárstico está rodeado de prados y cuenta con caminos de escaso desnivel en su entorno.
Qué ver
Muchos visitantes aprovechan para recorrer sus alrededores en bicicleta y disfrutar del paisaje.
Más alejados del itinerario principal y a mayor altitud se encuentran otros lagos emblemáticos, como los de la Vall Fosca o los de Gerber, que amplían las posibilidades de descubrir el Pirineo.
El Estany de Montcortès también destaca por ser uno de los pocos lagos de montaña catalanes donde está permitido bañarse en determinadas zonas.
Zonas de baño
Durante el verano, sus aguas dulces y la ausencia de corrientes fuertes lo convierten en un lugar atractivo para las familias.
No obstante, conviene utilizar los accesos señalizados y evitar las orillas con juncos y vegetación acuática para proteger el ecosistema.
Los pueblos
La bicicleta también permite descubrir el patrimonio rural del Pallars. Localidades como Montcortès, Peramea o Bretui conservan casas de piedra, calles estrechas y una arquitectura tradicional que recuerda su pasado medieval.
Estos pequeños núcleos ofrecen la oportunidad de descansar, pasear y conocer una Cataluña alejada de los circuitos turísticos más concurridos. Todo a golpe de bici.
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