El trazado de un antiguo núcleo rural entre el murmullo de las corrientes de agua y el frescor alpino, regala una sensación de desconexión absoluta.
Pasear por estas villas pirenaicas es lo más parecido a bajar las revoluciones de golpe, un lugar donde apetece perderse entre callejones estrechos de piedra, respirar el olor a leña y admirar esos tejados de pizarra tan típicos de la alta montaña.
Ubicada en la comarca del Ripollès a 1.278 metros de altitud, la bonita villa de Setcases nos recibe justo donde el río Ter da sus primeros pasos. Un rincón con el encanto de siempre, perfecto para desconectar y dejar volar la vista hacia los grandes picos del Pirineo catalán.
Explorar el casco urbano
Perderse a pie por las calles del pueblo permite descubrir esquinas bien conservadas que mantienen la acequia descubierta y un aire rural centenario. La tradición popular atribuye el origen del municipio a la leyenda de un padre ciego y sus siete hijos ganaderos, quienes construyeron siete cabañas en este prado dando nombre a la población.
Iglesia de San Miguel Arcángel Setcases
En el corazón del caserío sobresale la iglesia de San Miguel Arcángel, una construcción de origen románico del siglo XII adaptada posteriormente tras un incendio en 1728.
Su interior custodia un excepcional retablo barroco en el altar mayor, uno de los pocos que logró salvarse del deterioro durante la Guerra Civil española.
Disfrutar de los miradores naturales
El entorno natural que abraza al municipio cuenta con una red de balcones estratégicos como el Forat de l'Olla, el Collet de Xuriguera y la Baidana, que regalan panorámicas espectaculares hacia los picos del Gra de Fajol, Pastuira y el valle del Carlat.
A mayor elevación, unos 2.535 metros esta el Balcón y Mirador de la Costa Brava, accesible mediante telesilla o a pie.
Mirador del Collet de Xuriguera
Muy cerca se sitúan la histórica estación de montaña de Vallter 2000 y los restos del refugio de Ulldeter, inaugurado en 1909 como el primer refugio montañero del país.
Es el punto de partida para realizar excursiones familiares hacia las fuentes del río Ter o acometer ascensos a cumbres como el pico Bastiments o el Costabona.
Saborear la gastronomía local
La propuesta gastronómica del municipio destaca por una cocina de alta montaña principalmente ingredientes de proximidad y carnes de la comarca.
La oferta culinaria se complementa con un calendario festivo que incluye la Feria de las Hierbas en junio, el fin de semana Ganadero en agosto y la popular Feria de la Seta durante el mes de septiembre.
Los visitantes pueden realizar también pequeños recorridos como la subida a La Creueta, un paseo de apenas 10 minutos y 50 metros de desnivel que ofrece una de las estampas más fotogénicas del municipio sobre la ribera del río.
Cómo llegar
Llegar a Setcases desde la ciudad de Barcelona en coche resulta muy sencillo y cómodo: se toma la carretera C-17 en dirección a Vic y Ripoll, para enlazar con la C-38 hacia Camprodon y tomar el desvío final por la GIV-5264, completando los 130 kilómetros en unas 2 horas.
Acercarse a este rincón del Ripollès es la excusa perfecta para regalarse una caminata tranquila entre prados, respirar aire puro de montaña y descubrir la riqueza de un municipio con más de mil años de historia.
