Angie Cárdenas ya se ha convertido en una estrella televisiva como su marido, Alfonso Arús. Él la puso frente a las cámaras en Aruser@s y ella ha demostrado su valor y el público le ha cogido cariño.
Eso sí, hace falta tener la fuerza para hacer un programa matinal y diario y la catalana la tiene, como también tiene su particular refugio para descansar lejos de los platós de televisión.
La periodista vive junto a Alfonso Arús en Sant Pere de Ribes, un municipio del Garraf situado a unos 40 kilómetros de Barcelona y rodeado de viñedos, masías y espacios naturales.
La localidad se encuentra entre Sitges y Vilanova i la Geltrú y conserva buena parte de su pasado rural, aunque su cercanía con la capital catalana la ha convertido también en un lugar residencial.
Dónde está
El paisaje combina el núcleo urbano con zonas agrícolas y espacios del Parque Natural del Garraf y, sobre todo, es de pequeñas dimensiones. 32.000 habitantes para 40 kilómetros cuadrados de superficie.
El término municipal se extiende entre el litoral del Garraf y las zonas interiores de la comarca y conserva importantes superficies agrícolas.
El pueblo
Los viñedos siguen formando parte del paisaje, junto a caminos rurales, masías y diferentes núcleos de población.
El núcleo histórico de Sant Pere de Ribes se articula alrededor de la iglesia parroquial y de los restos del antiguo castillo de Ribes, también conocido como castillo de Bell-lloc.
A partir de este núcleo fueron creciendo diferentes barrios y pequeños asentamientos. Entre ellos están Puigmoltó, les Torres y Vilanoveta, de origen histórico, además de Les Roquetes, que experimentó un importante crecimiento durante el siglo XX.
El paisaje cambia según la zona. Mientras el centro conserva calles, plazas y casas tradicionales, los alrededores mantienen espacios agrícolas en los que los viñedos siguen teniendo presencia.
Pasado indiano
Uno de los elementos más característicos de Sant Pere de Ribes es el legado de los indianos.
Durante los siglos XVIII y XIX, varios vecinos emigraron a América, especialmente a Cuba, y regresaron posteriormente con fortunas que invirtieron en grandes viviendas y edificios.
Cómo es Sant Pere de Ribes
Las calles del municipio todavía conservan algunas de estas casas señoriales, muchas de ellas con fachadas ornamentadas y jardines. Les Parellades y Palou son dos de las zonas donde puede apreciarse este patrimonio.
La influencia de aquellos vecinos que hicieron fortuna al otro lado del Atlántico no quedó limitada a sus viviendas.
También contribuyeron a impulsar entidades, equipamientos y diferentes proyectos que transformaron el municipio.
El pasado de Sant Pere de Ribes, de todos modos, se remonta mucho más atrás. Los restos del castillo de Ribes, o de Bell-lloc, recuerdan el origen medieval de la localidad.
Qué ver
Actualmente se conservan algunos elementos del antiguo conjunto fortificado, entre ellos una torre cilíndrica.
Otro de los edificios destacados es la iglesia vieja, levantada en el siglo XVII y protegida como bien cultural. Muy cerca se encuentra la iglesia nueva, de estilo neogótico, inaugurada en 1910.
Patrimonio religioso
La iglesia nueva está vinculada también al pasado indiano del municipio. Francesc Marcer i Oliver, que había hecho fortuna en América, ejerció como mecenas para la construcción de un templo de grandes dimensiones.
El patrimonio religioso se completa con diferentes ermitas repartidas por el término municipal. Entre ellas destaca la de Sant Pau, construida en el siglo XVIII y situada en una zona de viñedos.
En el casco urbano también destacan la plaza de la Vila y la plaza Marcer, donde se encuentran algunos de los edificios más representativos de Sant Pere de Ribes, entre ellos el Ayuntamiento, el Casino y varias casas señoriales.
Y, allí en medio, viven Angie Cárdena y Alfonso Arús. A escasa media hora de Barcelona, donde trabajan y la que llegan en poco más de media hora por la C-32. Siempre conduciendo ella, que Alfonso no tiene carnet.
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