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El mercado ambulante de Granollers (Barcelona) ocupa cada jueves buena parte del centro de la ciudad.

Más de 400 paradas se distribuyen por calles y plazas a lo largo de unos 2,5 kilómetros, con una oferta que va mucho más allá de la ropa y los complementos.

La cita comienza a primera hora de la mañana y se mantiene durante algo más de cuatro horas. Actualmente, el horario de venta al público es de 8.30 a 13 horas, aunque las agendas municipales de algunas jornadas señalan las 8 horas como inicio.

El mercado funciona todos los jueves del año, salvo cuando la jornada es festiva, en cuyo caso se adelanta al miércoles.

Dónde se pone el mercado

El mercado del jueves se extiende por diferentes calles y plazas del centro de Granollers.

Entre ellas están Sant Josep, Sant Jaume, Rec, Sant Roc, Santa Anna, Anselm Clavé, Santa Esperança y Joan Prim, además de espacios como las plazas de l'Oli, dels Cabrits, de la Porxada, de les Olles, Maluquer o Perpinyà.

Qué se vende

La ropa es el producto más representado. Le siguen la alimentación, los complementos personales y los artículos para el hogar.

La variedad hace que el mercado combine productos habituales de este tipo de comercio ambulante con otros menos frecuentes.

Entre los productos alimentarios aparecen frutas y verduras, aceite de oliva, miel, conservas, aceitunas y otros productos de proximidad.

También hay referencias a la pesca salada y a otros alimentos que han formado parte históricamente de la actividad comercial de la ciudad.

Aves vivas

Uno de los ejemplos más singulares que conserva el mercado es el de las paradas de aves, conocidas como el 'rengle'.

El Ayuntamiento las mantiene como un vestigio testimonial del pasado agrícola y ganadero de Granollers.

Mercadillo histórico

La historia de este mercado se remonta casi un milenio. La primera referencia documental conocida está fechada en el año 1040, cuando la actividad comercial ya tenía un papel importante en Granollers.

La importancia que alcanzó el comercio quedó incluso reflejada en los nombres de algunos espacios del centro histórico.

La plaza de l'Oli, la de les Olles y la dels Cabrits conservan topónimos relacionados con los productos que se comercializaban allí. También existieron la plaza del Bestiar, la del Gra y la dels Porcs, vinculadas a otros ámbitos de la actividad comercial y ganadera.

Con el paso del tiempo, el mercado fue cambiando. La industrialización y la pérdida de peso de la agricultura y la ganadería modificaron la composición de los puestos.

Cambios y presente

En 1967 desaparecieron los mercados específicos de vacuno y porcino, mientras que el mercado del jueves evolucionó hacia el gran espacio multisectorial que existe actualmente.

El mercado no solo ha mantenido su función comercial. También conserva algunas costumbres vinculadas a la antigua relación entre vendedores, agricultores y compradores.

Desayunos de tenerdor

Una de ellas es el desayuno de tenedor y cuchillo, un hábito relacionado con los agricultores y comerciantes que acudían al mercado y aprovechaban la jornada para cerrar tratos. Una tradición que todavía se mantiene.

La dimensión del mercado también explica su importancia dentro de la actividad comercial de Granollers. No en vano, se lo considera el mercado de referencia del Vallès Oriental y el mayor que se celebra en un día laborable en la comarca.

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