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El otoño es una de las mejores épocas del año para acercarse a la montaña, especialmente a las zonas pobladas por árboles de hoja caduca.

El cambio de color de las hojas transforma los bosques y les da un aspecto diferente al del resto del año.

En Cataluña, muchos aprovechan los últimos meses del año para visitar espacios como el Montseny o la Garrotxa.

En el primero destacan los castaños y, en el segundo, la Fageda d’en Jordà, uno de los hayedos más conocidos del territorio.

Un hayedo poco conocido

Pero en la comarca de Osona, en pleno corazón de Cataluña, se encuentra otro hayedo mucho menos conocido: la Fageda de la Grevolosa (Barcelona).

Este bosque forma parte del espacio protegido de las Serres de Milany-Santa Magdalena y Puigsacalm-Bellmunt y destaca por sus hayas monumentales.

El bosque en cifras

Algunos ejemplares alcanzan los 42 metros de altura y superan los 300 años de antigüedad.

El nombre de la Grevolosa procede del boix grèvol, el acebo, un arbusto que abunda en esta zona y que también se utiliza habitualmente con fines ornamentales durante las fiestas navideñas.

Además de hayas, el bosque cuenta con otras especies como robles y avellanos. Su localización, a casi 1.000 metros sobre el nivel del mar, favorece un ambiente húmedo en el que el musgo cubre parte de las rocas y los troncos situados junto a los caminos.

La Fageda de la Grevolosa cuenta con dos rutas principales que parten del Coll de Bracons.

Las rutas posibles

La más corta tiene unos 5 kilómetros y permite recorrer el hayedo en un trayecto de ida y vuelta por el mismo sendero.

La segunda opción alcanza los 8 kilómetros y es circular. El recorrido pasa por el Collet de la Cometa, la finca del Güell y la ermita de Sant Nazarí, además de atravesar el propio hayedo.

Cómo empieza

El acceso comienza cerca de la carretera GIV-5273, donde es posible dejar el coche antes de iniciar la caminata.

Desde allí, el recorrido sigue un camino paralelo a la riera de Bracons, por una pista amplia.

Durante el trayecto aparecen diferentes cruces de caminos, aunque las bifurcaciones están señalizadas. El bosque tiene una estructura en forma de herradura y un riachuelo recorre su parte central.

Aun así, uno de los principales elementos de la Fageda de la Grevolosa son sus hayas monumentales.

La historia del lugar

Los ejemplares más destacados superan los tres siglos de antigüedad y pueden alcanzar los 42 metros de altura, con algunos árboles cuyo diámetro supera el metro.

Tres de estas hayas cuentan con una protección especial debido a sus dimensiones y características.

Cuándo visitar la Grevolosa

El bosque también presenta una diversidad de flora y fauna propia de este entorno húmedo y de montaña.

Durante el otoño, el cambio de color de las hojas convierte el hayedo en uno de los momentos más reconocibles del año para recorrer sus caminos.

El otoño es la época más habitual para acercarse a la Fageda de la Grevolosa, cuando las hojas cambian de color y comienzan a cubrir el suelo del bosque.

La ruta circular permite añadir al recorrido la ermita de Sant Nazarí, uno de los elementos patrimoniales situados en el entorno. El hayedo, además, puede visitarse durante el resto del año, con cambios en el paisaje según la estación.

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