El pueblo de Carles Puigdemont

El pueblo de Carles Puigdemont CRÓNICA GLOBAL

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El pueblo de Carles Puigdemont ideal para recorrer a pie: 2.400 habitantes, una iglesia del año 949 y una ruta de 9,1 kilómetros

Un terremoto sacudió esta localidad que vio como quedaba destruido su monasterio

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Carles Puigdemont vuelve a ser noticia. Su amnistía se da por hecha y hay quien ya espera su regreso a Cataluña. Especialmente, en su pueblo.

El político catalán es muy querido en su localidad natal, un pueblo de poco más de 2.400 habitantes del interior de Girona, Amer.

Los vecinos de Girona ya sabían de la relación del independentista con el pueblo desde que fue su alcalde. Luego, fueron todos los catalanes, cuando Puigdemont se convirtió en presidente de la Generalitat y referente del independentismo.

Así, el nombre de Amer está ligado a la política catalana, pero la localidad conserva mucho más que el vínculo con el expresidente de Cataluña.

La plaza

El centro histórico se puede recorrer a pie y permite conocer algunos de los principales elementos del patrimonio de Amer.

Entre ellos destaca la Plaça de la Vila, una gran plaza porticada cuyo origen está relacionado con el mercado medieval que convirtió a la localidad en un importante punto de intercambio.

El mercadillo

El mercado continúa formando parte de la identidad de Amer. Cada miércoles se celebra el mercado ambulante en la plaza, una actividad comercial que mantiene la relación histórica de este espacio con los vecinos de la localidad y de los municipios del entorno.

Muy cerca se encuentra Santa Maria d'Amer, el antiguo monasterio que marcó el crecimiento de la población.

La iglesia fue consagrada el 9 de noviembre del año 949, aunque la presencia del monasterio está documentada desde el siglo IX.

El conjunto tuvo un papel relevante durante la Edad Media y llegó a ejercer su influencia sobre diferentes poblaciones del entorno.

El terremoto

De aquella época procede buena parte de la importancia histórica que todavía conserva el núcleo antiguo.

Los terremotos de 1427 cambiaron para siempre el aspecto del monasterio. Los movimientos sísmicos causaron graves daños en Amer y destruyeron buena parte de las construcciones monásticas, entre ellas el antiguo claustro románico.

Del casco urbano al río Brugent

La visita puede continuar fuera del centro urbano. El río Brugent atraviesa el valle y acompaña algunos de los caminos que conectan Amer con su entorno natural.

Uno de los recorridos señalizados permite seguir parte del trazado de la antigua vía del Carrilet.

La línea ferroviaria comunicó Girona y Olot durante décadas y hoy su antiguo trazado se utiliza como vía verde para recorrer este territorio a pie o en bicicleta.

La ruta circular de Voramera y la Vía Verde suma 9,1 kilómetros y tiene una duración efectiva aproximada de dos horas y cuarto.

La ruta

El recorrido combina caminos junto al río, antiguos trazados ferroviarios y diferentes paisajes del entorno de Amer.

Otro de los puntos que pueden incorporarse a una visita a pie es Santa Brígida. La ermita se encuentra sobre el valle y ofrece una perspectiva diferente del municipio y de las montañas que rodean Amer.

Santa Brígida

El edificio actual no conserva íntegramente la construcción medieval que se habría levantado en este lugar.

La zona sufrió los efectos de los terremotos del siglo XV y la ermita ha tenido diferentes modificaciones a lo largo de los siglos.

Santa Brígida mantiene además una relación especial con las tradiciones locales. Cada primer domingo de febrero se celebra un aplec que reúne a vecinos y visitantes alrededor de la ermita, con música y sardanas.

Amer permite así combinar en una misma visita su núcleo histórico y varios recorridos por el entorno. Y, quien sea fan de Carles Puigdemont, conocer su pueblo.