El pueblo más bonito de Cataluña, Peratallada

El pueblo más bonito de Cataluña, Peratallada WIKIPEDIA

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El pueblo más bonito de Cataluña perfecto para recorrer a pie y con un casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico

El centro de la localidad fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) ya en 1975

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Hay pueblos que conservan algunos edificios medievales y otros en los que la Edad Media sigue presente en las calles, las murallas y las casas.

Peratallada pertenece a este segundo grupo. Esta pequeña localidad del Baix Empordà (Girona) conserva uno de los núcleos medievales más destacados de Cataluña.

Famosos son ya su castillo-palacio, las murallas medievales del municipio y un entramado de calles estrechas construido sobre la roca.

Su belleza es tal que el casco antiguo fue declarado en 1975 Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) en la categoría de conjunto histórico-artístico.

Doble reconocimiento

Pero no ha sido el único reconocimiento. En 2009, la Generalitat volvió a declarar el núcleo BCIN como conjunto histórico.

Pero no se entiende esta belleza tampoco sin hablar del paisaje que rodea sus calles. Buena parte de la población está asentada sobre roca de gres, que fue aprovechada para levantar las construcciones y excavar el foso que rodeaba las fortificaciones.

Un paseo entre murallas y calles de piedra

Una de las mejores formas de conocer Peratallada es caminar sin un recorrido demasiado rígido.

El casco antiguo conserva calles estrechas y empedradas, pequeñas plazas y casas de arquitectura popular que se fueron organizando alrededor del castillo.

Las murallas son uno de los elementos más reconocibles. El antiguo sistema defensivo estaba formado por tres recintos amurallados, con el castillo en el principal y otros dos hacia el norte y el este.

El foso, excavado directamente en la roca, llega a alcanzar unos siete u ocho metros de profundidad en algunos puntos.

Qué hay en el centro

El recorrido permite encontrar restos de torres, portales y diferentes tramos de la antigua fortificación integrados entre las viviendas.

La trama urbana es precisamente uno de los elementos que han permitido conservar la imagen medieval de la localidad.

El castillo que domina el pueblo

En el centro de Peratallada se encuentra el castillo-palacio, alrededor del cual se desarrolló la población.

Está documentado desde 1065, aunque algunos restos indican que pudo existir una fortificación anterior.

El conjunto reúne construcciones de diferentes épocas. La Torre del Homenaje es uno de sus elementos más reconocibles y se levanta sobre el basamento rocoso que domina el antiguo recinto.

El palacio conserva buena parte de su estructura medieval, aunque fue reformado posteriormente.

Monumento nacional

El castillo fue declarado monumento nacional en 1931, una protección que posteriormente quedó integrada en la consideración patrimonial del conjunto.

Junto al castillo se encuentra la antigua capilla de la fortaleza, dedicada actualmente a Sant Julià y Santa Basilisa.

Cómo es el castillo

El edificio que se conserva es del siglo XVI y combina elementos del gótico tardío y del Renacimiento, además de conservar su carácter fortificado.

El recorrido por el patrimonio medieval no termina en el castillo. A unos 200 metros del recinto norte de las murallas se encuentra la iglesia de Sant Esteve, un templo románico de principios del siglo XIII.

Su ubicación resulta poco habitual porque quedó fuera del núcleo fortificado. El edificio conserva dos naves y un ábside semicircular, además de una portada de arco de medio punto y un sencillo rosetón. Actualmente su interior no es visitable.

La iglesia también conserva un elemento relacionado con la historia de la población: un osario gótico fechado en 1348, vinculado a Gilabert de Cruïlles.

Una villa medieval sobre la roca

El paseo por Peratallada permite entender cómo funcionaba una población fortificada medieval.

El castillo ocupaba la posición central, las murallas protegían el núcleo y el foso aprovechaba la propia roca para reforzar las defensas.

Una ruta por Peratallada

El visitante pasa de un tramo de muralla a un portal, de una plaza a una vivienda de piedra y de allí a la torre del castillo sin abandonar prácticamente el trazado histórico.

A ello se suma una arquitectura popular que conserva portales, escudos, ventanas y otros elementos de los siglos posteriores a la Edad Media.

El resultado es un núcleo en el que las diferentes etapas históricas han quedado integradas en un mismo paseo.