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Los pueblos de España se han repasado una y otra vez por su historia, su patrimonio y su valor cultural.

Esta vez, el foco está en una localidad catalana que forma parte de la red Pueblos Mágicos de España.

Mucho se habla de la lista de los pueblos más bonitos de España, pero más allá de la belleza, siempre tan subjetiva, está el encanto, la historia y la magia de estos municipios. Cataluña también tiene uno de estos pueblos.

Para ser rigurosos, tiene solo uno. Se trata de Vilaller, una localidad del Pirineo de Lleida que conserva un núcleo medieval, restos de su antigua muralla, cuatro puertas de acceso y una prisión del siglo XVII.

Qué son los Pueblos Mágicos

La propia red Pueblos Mágicos de España mantiene al municipio dentro de su relación de localidades en 2026.

Una de las mejores formas de conocer Vilaller es recorrer a pie su núcleo antiguo. Allí aparece la llamada Vila Closa, una antigua villa amurallada cuyas calles conservan buena parte de la estructura medieval.

Esquema medieval

La Vila Closa se remonta al siglo XII y estaba rodeada por una muralla que aprovechaba las propias fachadas exteriores de las casas como parte de su sistema defensivo.

Todavía quedan algunos tramos visibles y antiguos portales de acceso, que permiten hacerse una idea de cómo era aquella población cerrada.

Las casas se apoyaban unas en otras y formaban buena parte del perímetro defensivo, mientras que las puertas controlaban los accesos al interior.

El proceso de agrupamiento de la población se produjo en la Edad Media, cuando los habitantes se concentraron alrededor de este núcleo para disponer de un espacio más protegido. Vilaller acabó convirtiéndose además en la capital de la Baronía de Barravés.

El núcleo de Vilaller

El resultado es un casco antiguo en el que el paseo permite encontrar los restos de aquella estructura sin necesidad de alejarse demasiado del centro.

Uno de los elementos más singulares del recorrido es la antigua prisión, construida en el siglo XVII y considerada la más antigua de Lleida.

La iglesia

El edificio formaba parte del sistema judicial de la Baronía del Valle de Barravés y se conserva como uno de los espacios históricos más destacados del municipio.

Muy cerca aparece también la iglesia de Sant Climent, un templo barroco del siglo XVIII levantado sobre el emplazamiento de una iglesia románica anterior.

Tiene tres naves y un campanario de planta octogonal que sobresale sobre las casas del núcleo.

El paseo puede continuar hasta el puente de piedra sobre el Noguera Ribagorçana. La construcción, levantada en el siglo XVII, sufrió una importante riada en 1963 que destruyó parte de sus arcos.

El puente sobre el río

El puente conserva así otra parte de la historia de Vilaller y conecta el patrimonio construido con el río que atraviesa el municipio.

El patrimonio de Vilaller no termina en la Vila Closa. En distintos puntos aparecen también las ermitas de Sant Mamés y de la Virgen de Riupedrós, esta última documentada desde el siglo X.

Un entorno mágico

También forma parte del patrimonio local el Olmo del Trinquet, un árbol centenario situado en el entorno del casco urbano, además de otros elementos que permiten ampliar el recorrido más allá de las calles medievales.

A las afueras se encuentra el Fossar Vell, el antiguo cementerio, cuyo portal conserva una decoración realizada con la técnica del trencadís y piezas de vajilla antigua.

Y para quienes quieran continuar caminando, Vilaller cuenta con diferentes itinerarios por los alrededores.

Entre ellos están el Camino del Silencio y el Camino de l'Obago, además de recorridos que se adentran en el valle de Barravés. Todo lo hace mágico.

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