Hay lugares que sorprenden nada más verlos, y Guimerà es, sin duda, uno de ellos.
Enclavado en la ladera de un cerro de la comarca del Urgell, este núcleo medieval constituye un magnífico ejemplo de urbanización en pendiente que cautiva a quien busca historia viva y paisajes auténticos.
Sus casas de piedra se escalonan en la ladera de un cerro creando un fascinante laberinto que desciende hasta rozar la orilla del río Corb.
Ubicada en la provincia de Lleida, esta pintoresca villa ofrece una escapada perfecta para desconectar entre calles estrechas y arquitectura centenaria.
Orígenes medievales en la colina
El nacimiento de esta localidad se remonta al siglo XI, cuando se levantó una primera torre vigía militar para controlar el valle.
Esta fortaleza de frontera prosperó con los siglos hacia la falda de la colina.
Guimerà y sus calles
Como referente cultural, Ángel Guimerà escribió principalmente obras de teatro, poesía y prosa en lengua catalana, convirtiéndose en el dramaturgo más importante de la Renaixença catalana.
Pasos elevados y galerías cubiertas
La arquitectura del municipio destaca por sus pintorescos pasos elevados en forma de puente que unen diferentes edificios a ambos lados de la calle.
Estas estructuras permitían comunicar viviendas tanto por galerías descubiertas como por pasadizos cubiertos.
En la parte baja se aprecian puertas con accesos principales a pie de calle y salidas superiores desde las buhardillas. Todo el conjunto conserva vivas las muestras de la construcción tradicional en piedra.
Torre del castillo y mirador
En el punto más alto destacan los restos del antiguo castillo y su imponente torre vigía del siglo XI.
Guimerà y su torre
Subir por sus escaleras de caracol permite disfrutar de unas panorámicas espectaculares de los tejados del pueblo.
A pesar de los estragos sufridos durante las guerras carlistas, las recientes intervenciones arqueológicas han consolidado la estabilidad de este emblema local.
Iglesia gótica de Santa María
Cerca de la cima se sitúa el templo de Santa María, construido en el siglo XIV por orden de Guerau Alemany de Cervelló. Su exterior conserva un bonito pórtico de tradición románica y sarcófagos nobiliarios.
El célebre retablo pintado sobre nogal por Ramón de Mur a principios del siglo XV se halla en Vic, aunque aquí se exhibe una reproducción exacta.
Gastronomía del valle del Corb
El viaje se completa saboreando la producción agroalimentaria local, fuertemente ligada al paisaje del Urgell.
La comarca destaca por sus vinos con la Denominación de Origen Costers del Segre y el aceite de la D.O.P. Les Garrigues.
En sus comercios tradicionales es imprescindible probar los embutidos artesanos como la secallona, las clásicas arengades, el pan de leña y la repostería autóctona.
Cómo llegar
Para acceder desde Barcelona en coche, toma la autovía A-2 hasta la salida de Tàrrega y continúa por la C-14 hacia Ciutadilla.
Desde allí, el desvío por la carretera T-234 conduce directamente al acceso del pueblo en 1 hora y 20 minutos.
Poner rumbo a Guimerà durante el fin de semana es la excusa perfecta para escapar del ruido de la ciudad, pasear sin prisas por un escenario que parece congelado en la Edad Media y disfrutar con la tranquilidad que ofrece uno de los rincones con más personalidad y encanto de toda Lleida.
