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Por mucho que los catalanes se quieran mucho a Cataluña, cada tanto miran a Francia con envidia y, si no, como vía de escape. Allí está Colliure, Carcassone y unas maravillosas termas al aire libre a las que se accede en una ruta de 15 minutos a pie.

Se encuentran nada más cruzar la frontera y son completamente gratuitas. Si a eso se le suma que están ubicadas en medio de una bucólica zona del Pirineo, el plan se vuelve ideal.

Estos baños termales se encuentran en Prats-Balaguer, un pequeño núcleo perteneciente al municipio de Fontpédrouse. Allí brotan unas aguas termales naturales que alcanzan los 69 ºC en el punto de surgencia y descienden por la montaña hasta formar varias vasijas donde la temperatura baja de forma progresiva.

El acceso comienza en la carretera que une Fontpédrouse con Prats-Balaguer. Una vez estacionado el coche, hay que continuar a pie por un camino que desciende hacia la zona de las fuentes.

El camino

Son unos 15 minutos de recorrido, aunque el terreno puede estar resbaladizo, especialmente después de la lluvia o durante los meses más fríos. El paisaje cambia a medida que se pierde altura y el bosque acaba ocultando las fuentes.

A medida que uno se acerca, el olor del azufre permite intuir que el destino está cerca. El agua aparece entre las rocas y comienza su descenso por la ladera.

Agua a 69 ºC

La cifra sorprende: el agua sale de la tierra a unos 69 ºC. Evidentemente, esa temperatura no permite bañarse directamente en el punto de nacimiento.

La propia montaña hace de regulador. El agua pierde temperatura mientras desciende y va llenando una sucesión de pequeñas vasijas. En algunas de ellas puede alcanzar temperaturas mucho más apropiadas para el baño, que varían según el punto, el caudal y las condiciones del momento.

Las aguas son sulfurosas y contienen distintos minerales. El calor y la composición mineral son precisamente dos de las características que han hecho conocidas estas fuentes entre quienes buscan baños termales al aire libre.

Unas termas gratuitas

A diferencia de los establecimientos termales de la zona, las fuentes de Prats-Balaguer son de acceso libre. No hay taquillas, vestuarios ni instalaciones propias de un balneario convencional.

El entorno también es completamente diferente. Las pequeñas piscinas se encuentran entre rocas y vegetación, con el agua descendiendo por la ladera y formando sucesivas zonas de baño.

Un baño en plena naturaleza

No hay que confundirlas con los Baños de Saint-Thomas, situados también en el municipio de Fontpédrouse. Estos sí son un establecimiento termal con piscinas exteriores y servicios para los visitantes.

El contraste entre el agua caliente y el paisaje pirenaico es uno de los principales atractivos de esta ruta. En los meses fríos, además, el vapor que desprenden las aguas calientes aumenta todavía más la sensación de encontrarse ante un paisaje diferente.

El recorrido es corto, pero el acceso es de montaña y las condiciones pueden cambiar. Por eso conviene llevar calzado adecuado y extremar la precaución en las zonas húmedas y rocosas.

Prats-Balaguer conserva así una de esas pequeñas fuentes termales que permiten disfrutar de agua caliente en plena naturaleza sin necesidad de entrar en un balneario. Una ruta de apenas 15 minutos conduce hasta unas vasijas alimentadas por un agua que nace a 69 ºC y que se enfría poco a poco mientras baja por la montaña.

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