Los fines de semana apetece salir de casa, e ir de mercadillo siempre es una buena opción, sobre todo si es en un pueblo bonito.
Por eso Ribes de Freser (Girona) es un lugar perfecto para ir a pasar el fin de semana, descubrir el pueblo y aprovechar para pasear por su mercado del sábado.
Aquí los protagonistas principales son las frutas y verduras de calidad, sin faltar la ropa y otros productos.
El mercado se instala en la plaza del Mercat y reúne alrededor de 15 puestos entre las 8:00 y las 14:00 horas.
Un mercado pequeño
Es un mercado de dimensiones reducidas, con menos de una veintena de paradas, pero forma parte de la actividad comercial habitual de Ribes de Freser y de su vida. Los vecinos aprovechan este momento para verse con los paradistas y encontrarse.
El municipio se encuentra en la confluencia de los ríos Freser, Rigat y Segadell y cuenta con una veintena de fuentes urbanas.
Un pueblo marcado por el agua
El propio nombre del pueblo está relacionado con esta característica. Ribes procede del latín vulgar Rippas, en referencia a las orillas de los ríos.
El agua está tan vinculada a la actividad económica de la localidad que el municipio da nombre a Aigua de Ribes, un agua mineral natural muy conocida en Cataluña, cuyo manantial Fontaga se encuentra en el municipio.
Calles de Ribes de Freser
La localidad conserva, además, varias fuentes repartidas por su entorno. La ruta de las Fonts i Fortins permite pasar por lugares como las fuentes de la Margarideta y Santa Caterineta, además de acercarse al castillo de Sant Pere y a los antiguos fortines de la zona. El recorrido tiene unos 4,4 kilómetros.
Una roca de 460 millones de años
Pero esta no es la única característica que define a Ribes de Freser. El paisaje de montaña es su sello de identidad.
Sobre Ribes de Freser se levanta el granòfir de Ribes, una formación rocosa de origen volcánico que corresponde a los restos de una antigua chimenea. Su origen se remonta a hace más de 460 millones de años.
Los colores
La roca, de tonos rojizos y anaranjados, es una de las imágenes más reconocibles de la localidad.
También forma parte de varias rutas de senderismo que parten o pasan por el núcleo urbano.
Pero si hay una infraestructura estrechamente vinculada a Ribes de Freser es el Cremallera de Núria, que conecta Ribes con el valle.
El tren que sube hasta Núria
El tren fue inaugurado en 1931 y actualmente recorre 12,5 kilómetros entre Ribes de Freser y Vall de Núria.
En ese trayecto salva un desnivel de unos 1.000 metros en aproximadamente 40 minutos y pasa por cuatro estaciones: Ribes-Enllaç, Ribes-Vila, Queralbs y Núria.
El esquí
La estación final se encuentra a 1.964 metros de altitud. El Cremallera es, además, el único medio de transporte que permite llegar a Vall de Núria salvo el acceso a pie.
Por eso, una mañana de sábado puede comenzar entre frutas, verduras y ropa en las pequeñas paradas de la plaza del Mercat y continuar después por las calles de Ribes, sus fuentes y su paisaje de montaña.
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