Cataluña está llena de masías abandonadas. Algunas se venden, otras siguen viviendo en su letargo. Pero no todas están así: muchas están muy bien acondicionadas e incluso a la venta.
Una de las últimas en salir al mercado se encuentra en Maià de Montcal, en plena tierra volcánica de la Garrotxa (Girona).
A pesar de ser una construcción de 1900, la finca está completamente rehabilitada y lista para entrar a vivir o prepararla para un negocio. Posibilidades tiene.
La masía se encuentra en una parcela de 40.200 metros cuadrados y respira todavía un carácter rural, con unas dimensiones poco habituales para una residencia particular.
Siete habitaciones con baño
La vivienda dispone de unos 350-380 metros cuadrados construidos, según el anuncio inmobiliario, y está 100 % equipada.
Cuenta con siete habitaciones y siete baños, además de espacios exteriores, piscina y una licencia de alojamiento turístico.
Cómo es la casa
La distribución se reparte en varias plantas y está pensada tanto para uso familiar como para alojamiento.
En la planta baja se encuentran la cocina-comedor, el salón y un porche orientado hacia el paisaje. Las plantas superiores reúnen las siete habitaciones y una sala polivalente.
Interior de la masía
Los dormitorios disponen de armarios empotrados y siete baños, una configuración que permite utilizar la propiedad como residencia de gran capacidad o mantener su actual orientación turística.
Una vivienda rehabilitada
La oferta señala que la masía ha sido rehabilitada y que conserva elementos originales de la construcción. Al mismo tiempo, incorpora equipamientos propios de una vivienda actual.
Entre ellos aparecen calefacción de gasoil, aire acondicionado, chimenea, garaje, trastero y espacios exteriores. La finca tiene además orientación sur.
Una masia-hotel
El certificado energético que figura en el anuncio corresponde a la clase E, con un consumo de 138 kWh/m² al año y unas emisiones de 46 kg de CO₂ por metro cuadrado.
Uno de los elementos que diferencia esta propiedad de una vivienda rural convencional es que el anuncio indica que dispone de licencia de alojamiento turístico.
La finca tiene unas dimensiones que permiten distintos usos. Sus 4,2 hectáreas y sus vistas abiertas sobre los campos son dignas de un hotel o casa rural.
El espacio exterior incluye un jardín principal, terraza, balcón y una piscina, igual que estos tipos de alojamiento. Aunque también puede ser de uso privado.
Dónde está la finca
La configuración de la casa permite, por tanto, mantener un uso como alojamiento o destinarla a vivienda particular. Todo en un entorno rural.
Maià de Montcal es un pequeño municipio de la Garrotxa con apenas 17 kilómetros cuadrados y 498 habitantes.
El río
El río Fluvià atraviesa la parte sur del municipio, mientras que el paisaje combina campos, bosques y diferentes núcleos y vecindarios rurales.
El pueblo, además, tiene grandes atractivos como la iglesia de Sant Vicenç de Maià, la de Sant Martí de Dosquers, la capilla de Sant Prim y Sant Felicià, Santa Maria de Jonqueres y el castillo de Dosquers.
El municipio mantiene además una fuerte vinculación con la actividad agrícola y ganadera. Alrededor de él hay varias masías, campos, cultivos, bosques y pequeñas explotaciones.
Tampoco faltan masías como la que ahora sale a la venta. Muchas se mantienen habitadas y otras funcionan como segundas residencias. La que se pone en venta tiene un precio de 700.000 euros.
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