Los lunes son menos lunes si uno puede escaparse a un mercadillo. Es cierto que es un día en el que hay pocos, pero alguno hay.
Uno de los lugares donde hay mercado ambulante el primer día de la semana es Riudellots de la Selva, un pequeño municipio de 2.000 habitantes de la provincia de Girona.
El mercado se celebra de 8:00 a 14:00 horas en el aparcamiento municipal de la calle de l’Estació, aunque no es para escandalizarse.
El mercadillo es de pequeñas dimensiones, reúne menos de 20 puestos, pero valen la pena, sobre todo, para entrar en contacto con el comerciante y el agricultor.
Qué se vende
Si bien es cierto que la composición de los puestos varía en función de las estaciones, las necesidades y la demanda de los compradores, no fallan los productos de alimentación y otros centrados en productos de uso cotidiano, ropa y calzado.
Aunque si hay algo que destaca es una tienda de quesos típicos, algo que sorprende en un lugar donde este producto es protagonista.
Un lugar de quesos
Riudellots tiene un pasado principalmente agrícola y ganadero antes de convertirse en un núcleo industrial en los años 70.
El municipio todavía cuenta con la Granja El Provençal. Esta explotación ganadera familiar está en activo desde finales del siglo XVIII y actualmente elabora diferentes productos a partir de la leche de sus propias vacas, entre ellos quesos, yogures, mató, kéfir y flanes.
Estos productos forman parte de la identidad gastronómica de Riudellots, aunque no consta que la Granja El Provençal tenga actualmente una parada en el mercado semanal de los lunes.
Un pueblo tocado por las inundaciones
La historia del municipio está estrechamente ligada al agua. La primera mención documental de Riudellots se remonta al año 882, pero durante siglos las crecidas del Onyar y de las rieras condicionaron la vida de sus habitantes.
Los frecuentes episodios de inundaciones llevaron incluso a trasladar el pueblo y la iglesia en 1430. A pesar del cambio de ubicación, las crecidas continuaron durante los siglos siguientes.
Una marca en el pueblo
En 1884, el Onyar volvió a desbordarse. El agua llegó a alcanzar 1,6 metros dentro de la iglesia y 2,5 metros en la calle más baja del pueblo.
Siete casas quedaron destruidas y otras muchas sufrieron daños. El episodio más recordado llegó el 11 y el 12 de octubre de 1962.
Las lluvias torrenciales hicieron que el agua entrara en las calles y obligaron a numerosos vecinos a desplazarse hacia las zonas más elevadas. El municipio quedó cubierto de barro y se produjeron importantes daños.
Todavía queda una señal física de aquella riada. En el número 35 de la calle Major hay una baldosa que marca hasta dónde llegó el agua en 1962.
Qué ver
La visita puede continuar por el propio municipio. Riudellots de la Selva ocupa 13,38 kilómetros cuadrados y se encuentra en la comarca de la Selva, dentro del área urbana de Girona.
Uno de sus elementos patrimoniales es la iglesia de Sant Esteve. También destaca la masía de Torreponsa, catalogada como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN).
El río
El municipio conserva además un entorno de caminos y vías verdes junto a los cursos fluviales del Onyar, el Cric y el Riudevilla.
El Onyar es precisamente uno de los elementos que mejor explica la historia de Riudellots. El río atraviesa el término municipal y durante siglos sus crecidas condicionaron la ubicación y la vida del pueblo.
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