La llegada del otoño y la bajada de las temperaturas nos traen ganas de acercarnos a sitios un poco más frescos y verdes, una riqueza de la que tenemos mucho en el territorio catalán.
Las Montañas de Prades se presentan como un espacio natural excepcional y una opción perfecta para disfrutar de tranquilos paseos entre masas forestales y paisajes moldeados a la perfección.
Ubicadas en la Cordillera Prelitoral catalana, este conjunto montañoso se extiende de forma estratégica abarcando hectáreas de terreno repartidas entre diversas comarcas tarraconenses. Su relieve alberga valles encajonados, riscos de caliza y una biodiversidad propia de las zonas de transición entre el clima mediterráneo y el continental.
Senderismo por el macizo
Subir al Tossal de la Baltasana es el plan estrella para quienes buscan las mejores vistas panorámicas de la comarca a 1.201 metros de altitud.
Puedes completar la ruta caminando entre pinares y robledales que en esta época del año lucen matices dorados ideales para la fotografía.
A lo largo del trayecto resulta muy fácil avistar rastros de la fauna local mientras disfrutas del aire puro y del silencio de la alta montaña.
Paseos por pueblos con encanto
Acercarte a la villa de Prades te permite caminar por su célebre casco histórico conocido por la tonalidad rojiza de las piedras de sus edificios.
villa de Prades
Conviene hacer una parada en la plaza porticada para contemplar su famosa fuente renacentista y degustar la gastronomía tradicional de la zona.
Otro punto imprescindible es el pueblo colgado de Siurana, donde puedes pasear junto al abismo de sus acantilados y contemplar su castillo árabe.
Rutas culturales entre monasterios
Recorrer los senderos de las Montañas de Prades te lleva a descubrir el célebre Monasterio de Poblet, joya del patrimonio cisterciense rodeada de bosques.
Puedes pasear por sus alrededores para admirar la majestuosidad de sus murallas e integrar la visita cultural dentro de tu jornada de senderismo.
Para los apasionados de la historia antigua, las cúpulas y abrigos rocosos de la zona esconden muestras de arte rupestre que puedes visitar tranquilamente.
Pozas y saltos de agua
Si prefieres seguir el curso de los ríos, el valle del Brugent y el Siurana ofrecen itinerarios sencillos para caminar junto a la orilla del agua.
Puedes aproximarte a pozas como el Toll de l'Olla, un rincón perfecto para descansar rodeado de vegetación de ribera y paredes de roca.
Toll de l'olla
Estas rutas son perfectas para familias que buscan caminatas agradables sin superar grandes desniveles en el camino.
Gastronomía y productos de la tierra
Completar la jornada degustando la famosa patata de Prades con Indicación Geográfica Protegida es una parada obligatoria en los restaurantes locales.
Conviene aprovechar la visita para adquirir miel artesanal, castañas de temporada o los apreciados vinos de las denominaciones de origen cercanas.
Sentarse a comer en una tradicional masía montañesa supone el broche de oro perfecto para cualquier jornada de desconexión en el macizo.
Cómo llegar
Para llegar en coche a las Montañas de Prades desde Barcelona o Tarragona, basta con tomar la autopista AP-7 hasta la salida de Reus, conectar con la N-420 y tomar la C-242 o la TV-7041 en función del pueblo que visites.
Acercarse a este entorno natural durante el otoño es la excusa perfecta para regalarse un día de desconexión entre bosques dorados, recorrer villas medievales de cuento y saborear la auténtica cocina de montaña.
