El refugio de Andrés Velencoso, Tossa de Mar

El refugio de Andrés Velencoso, Tossa de Mar

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El refugio de Andrés Velencoso: 7 torres defensivas, 385 metros de playa y apenas 6.300 habitantes

Descubre la pintoresca villa de la Costa Brava elegida por el modelo catalán para desconectar entre murallas, leyendas de cine y cocina marinera

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Tras recorrer durante décadas los focos de las grandes pasarelas de la moda, Andrés Velencoso decidió volver la vista atrás y reconectar con sus orígenes.

Su refugio no es otro que Tossa de Mar, su localidad natal en la comarca de La Selva.

Con apenas 6.300 habitantes, esta villa de la Costa Brava se ha convertido en el destino perfecto para quienes buscan dejar a un lado las prisas cotidianas y dejarse llevar por la tranquilidad de un pueblo costero con mucha historia.

El encanto de la Vila Vella

El verdadero corazón de la localidad late en la Vila Vella, el único recinto medieval fortificado que se conserva entero en la costa catalana.

Pasear por sus callejuelas empedradas es como dar un salto atrás en el tiempo, por sus murallas y sus 7 torres defensivas que han visto pasar los siglos desde la época medieval sin perder ni un ápice de magnetismo.

Coronando la parte más alta de la fortaleza se encuentra el Faro de Tossa, alzado sobre el solar del antiguo castillo y reconvertido hoy en el mirador para contemplar cómo cae el sol sobre el mar.

Muy cerca, el Museu Municipal, instalado en el histórico Palau del Batlle, atesora auténticas joyas locales, desde los mosaicos de la villa romana dels Ametllers hasta obras del mismísimo Marc Chagall.

Huellas de cine y calas de ensueño

La belleza de Tossa no solo atrapó al célebre modelo catalán.

En 1951, la mítica actriz Ava Gardner aterrizó en el municipio para rodar Pandora y el holandés errante y quedó tan enamorada del lugar que la villa terminó rindiéndole homenaje con una escultura de bronce a tamaño real, situada en un mirador con vistas directas al Mediterráneo.

Justo a los pies de la muralla se abre la Platja Gran, un arenal de 385 metros de playa, cómodo de aguas tranquilas donde es difícil no pararse a contemplar la postal que dibuja el perfil fortificado.

Y si prefieres un ambiente más salvaje, basta con dar un paseo hacia los rincones de los alrededores, la acogedora Cala Es Codolar (escondida tras el muro de la fortaleza) o las idílicas Cala Pola y Cala Giverola, flanqueadas por acantilados y aromáticos pinares.

Gastronomía marinera

No se puede entender Tossa de Mar sin sentarse a la mesa. La oferta gastronómica del pueblo vive volcada en el producto fresco que llega a diario a puerto, manteniendo intacto el recetario marinero de toda la vida.

El plato estrella que debes probar sí o sí es el Cim i Tomba, una receta con profunda identidad popular. Se trata de un sabroso guiso de pescado de roca, patatas, ajo y una buena cucharada de alioli que los pescadores locales preparaban a bordo de sus barcas cuando salían a faenar.

Saborearlo en las terrazas del casco antiguo es la mejor manera de completar el día.

Senderos al borde de los acantilado

Para quienes disfrutan caminando al aire libre, los célebres Caminos de Ronda ofrecen rutas inolvidables bordando la franja litoral.

El tramo que parte del centro urbano discurre entre acantilados de vértigo, miradores de postal y vegetación autóctona.

Es un trayecto ideal para hacer algo de ejercicio matinal antes que apriete el calor o para descubrir calas escondidas que invitan a darse un baño revitalizante.

Cómo llegar

Si sales desde Barcelona en coche, los 85 kilómetros del recorrido se hacen de maravilla. En apenas hora y veinte estarás allí bordeando la costa: solo tienes que tomar la C-32 o la AP-7 y enlazar con la carretera GI-682 en cuanto dejes atrás Lloret de Mar.

Escaparse a Tossa es, en definitiva, la excusa perfecta para regalarse un día diferente y reconectar con esa cara tan auténtica, marinera y acogedora que hace tan especial a la Costa Brava.

Anímate a recorrer sus murallas, adentrarte en sus calas y disfrutar del ritmo tranquilo que conquistó a estrellas de cine y al propio Andrés Velencoso.