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La Feria de la Seta de Setcases regresa este otoño como una de las citas micológicas más esperadas del Ripollès.

Asentado en los pies del Pirineo catalán y a un paso de piedra de las rutas que se adentran en el Valle de Núria, este rincón de montaña se convierte por un fin de semana en el refugio perfecto para dejar atrás las prisas, respirar aire a pino y saborear la gastronomía de siempre.

Con más de 30 años de historia, la cita ha dejado de ser una simple feria de pueblo para transformarse en un encuentro lleno de vida donde se cruzan miradas, cestas de mimbre y generaciones enteras.

Los días 19 y 20 de septiembre, sus calles de piedra se llenarán de cestas de mimbre, olor a tierra mojada y una mezcla muy viva de micólogos veteranos, familias con niños y senderistas con ganas de saborear la tradición pirenaica.

Dónde y cuándo se celebra

Aunque la fiesta se respira en casi todo el pueblo, el verdadero núcleo de la feria se concentra entre la Plaza Verde y la Sala de Estudios.

La cita arrancará desde las 10:00 hasta las 18:00 horas para que te puedas organizar a tu ritmo durante toda la jornada.

La entrada al recinto, las muestras micológicas y el mercado es totalmente libre y gratuito.

Esta flexibilidad facilita que puedas planificar la jornada a tu ritmo, desde dedicar la mañana entera a curosear entre las paradas hasta combinar las compras con un paseo entre los pinares y abetales que abrazan el Valle de Camprodon.

Actividades para aprender y disfrutar

El gran atractivo del fin de semana radica en su capacidad para combinar la divulgación con el entretenimiento al aire libre.

El punto neurálgico de la feria es la jornada de clasificación de setas: si has salido al monte por la mañana, puedes acercar tus hallazgos a la Sala de Estudios para que miembros de la Sociedad Catalana de Micología te ayuden a identificarlos, enseñándote a distinguir las especies comestibles de las tóxicas.

En paralelo, el mercado artesanal y gastronómico viste el pueblo con decenas de puestos cargados de embutidos de la comarca, conservas caseras y platos de temporada donde los hongos son los reyes indiscutibles.

Si te pica la curiosidad, los expertos también imparten charlas sobre la floración, el impacto de las lluvias y las claves para recolectar de forma responsable.

Para los más pequeños, la agenda incluye talleres de mini-cestas de mimbre, espacios creativos e hinchables, todo ello amenizado por los pasacalles y la música popular de agrupaciones locales.

Consejos para la visita

Si quieres exprimir la jornada al máximo, la mejor recomendación es madrugar. Llegar a primera hora te permitirá aparcar con tranquilidad y entregar tus setas en el espacio de clasificación antes de que se formen los picos de mayor afluencia.

Tras recorrer el mercado, la visita se presta a improvisar una caminata sencilla por las pistas forestales colindantes o sentarse en los restaurantes del municipio a probar su afamada cocina de caza y setas.

Cómo llegar

Si te desplazas en coche desde Barcelona, el trayecto más directo pasa por tomar la C-17 en dirección a Ripoll, continuar por la C-38 hacia Camprodon y conectar finalmente con la carretera GIV-5264, que desemboca en el mismo casco urbano. El recorrido ronda la hora y 45 minutos de viaje.

Si te apetece una escapada de fin de semana que combine aire puro, aprendizaje directo con expertos y los mejores sabores del Pirineo, regálate un paseo por Setcases. Es el plan definitivo para inaugurar el otoño por todo lo alto.

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