Publicada

El suave murmullo del cauce irrumpe entre el aroma a pino y tierra seca a medida que la ruta se adentra en el bosque.

En este paraje natural se esconden los Pèlags de Foix, un conjunto de balsas de agua transparente donde el paisaje se refleja en plena calma sobre la piedra.

Esta espectacular excursión se sitúa en el término de Torrelles de Foix, en el corazón de la comarca del Alt Penedès. Su trazado circular entre masas forestales y viñedos tradicionales, ofreciendo una escapada ideal a poco más de una hora de la capital catalana.

Un mirador con leyenda

El punto de partida de la caminata es el parking del Santuari de Foix, encaramado a unos 623 metros de altura.

Allí mismo se levanta la iglesia de la Mare de Déu de Foix, una joya levantada entre los siglos XII y XIII que guarda un secreto bajo el ábside: una pequeña cueva donde la leyenda cuenta que apareció la imagen de la virgen.

Pelags del Foix4.webp

Justo al lado, casi camuflados entre la maleza, asoman los restos del antiguo Castell de Foix y la sima del Avencó, de esos rincones que si no vas atento a los primeros pasos de la ruta te los pasas de largo sin darte cuenta.

Descenso entre viñedos y ruinas

Tras recorrer aproximadamente 2,7 kilómetros de bajada desde el mirador del santuario, el camino alcanza el conjunto de Les Valls de Foix.

Este enclave alberga antiguas edificaciones tradicionales rodeadas por pequeños viñedos que caracterizan la fisionomía del paisaje vitivinícola circundante.

Poco más adelante, el itinerario alcanza el Gual del Trull, un vado clave que permite cruzar el río Foix cuando el cauce no esta crecido, convirtiéndose en el punto hacia el tramo más refrescante de toda la caminata.

Pozas en la roca

El agua ha esculpido durante siglos pequeñas balsas sobre la roca viva conocidas como los Pèlags de Foix.

Entre ellas destaca el Pèlag de les Nenes, un rincón histórico llamado así por ser el lugar de baño tradicional de las jóvenes de la zona.

Pelags del Foix 2.webp

Siguiendo el cauce en dirección a la Font dels Pèlags, aparece el pintoresco Pèlag de la Font y el Pèlag de les Valls. Sus aguas presentan una transparencia tal que resulta sencillo observar truchas nadando bajo la superficie.

Molinos devorados por la vegetación

Cruzando nuevamente el río se descubren las ruinas de El Trull, un antiguo molino harinero reconvertido con el tiempo en molino de aceite.

El sendero avanza hasta el Molí del Pineda, una estructura centenaria prácticamente engullida por el bosque.

Las marcas de pintura blanca y verde guían el paso a través de un denso bosque de ribera que acompaña el curso del agua.

Pelags del Foix.webp

La caminata exige trepar alguna roca puntual y prestar atención a la corriente según la época del año.

Un recorrido circular completo

La ruta suma un trazado circular de casi 10 kilómetros de distancia con una dificultad moderada, aunque se puede realizar durante todo el año, la temporada de lluvias en otoño aporta un mayor caudal al río y aumenta el espectáculo visual.

El contraste entre el patrimonio arquitectónico, los molinos abandonados y las balsas cristalinas convierte la excursión en una experiencia inolvidable.

Cómo llegar

Para llegar en coche a los Pèlags de Foix, el punto de destino es el municipio de Torrelles de Foix.

Desde Barcelona, la ruta más rápida parte por la B-23 y enlaza con la autopista AP-7 en dirección a Vilafranca del Penedès hasta tomar la salida 193.

Tras continuar por las carreteras BV-2127 y BP-2121, se sigue el rumbo hacia el Camí de Cal Via para ascender al aparcamiento del Santuari de Foix, completando el trayecto en poco más de 60 minutos.

Si te atrae la idea de explorar una ruta circular entre pozas de agua clara, molinos antiguos y viñedos, acércate este fin de semana al Alt Penedès para disfrutar de la naturaleza en estado puro.

Noticias relacionadas