El refugio de Alfred Garcia

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El refugio de Alfred García: 5,5 kilómetros de playa, un delta protegido y un pollo con la pata azul que conquista paladares

El cantante catalán empezó su carrera aquí cuando era tan solo un adolescente

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Han pasado 17 años desde que España conociera a Alfred García. Fue uno de esos jóvenes que pasaron por Operación Triunfo, no ganaron y, en cambio, consiguieron cierta fama.

El catalán llegó a representar a España en Eurovisión en 2018 y fue un habitual de muchos festivales de música desde entonces. A pesar de su éxito inicial, el también compositor trató siempre de mantener los pies en el suelo.

García sabe lo que es labrarse una carrera desde abajo y nunca ha olvidado sus orígenes. Su refugio, su pueblo natal, está en El Prat de Llobregat, un pueblo de la periferia de Barcelona que muchos conocen por el aeropuerto, pero que pocos se han dignado a conocer.

No es el caso de Alfred. Él creció y se formó aquí y se conoce casi cada uno de sus rincones. Ha actuado en La Capsa, ha caminado por los 5,5 kilómetros de playa del municipio y se ha perdido por el delta del Llobregat.

Un lugar muy gastronómico

Aunque, en realidad, El Prat es mucho más que eso. Es de las pocas zonas agrícolas de la periferia barcelonesa. De aquí sale una alcachofa con pedigrí, pero también un pollo que no tiene sangre azul, pero sí una pata de este color.

No es broma. La Carxofa Prat es uno de los productos más representativos del municipio y está estrechamente vinculada a las tierras fértiles del delta del Llobregat.

Fiestas con la comida

El Ayuntamiento la considera uno de los emblemas del Parc Agrari. Se trata de una alcachofa de forma ovalada, compacta y de color verde intenso, que tiene hasta su propia fiesta, las Festes de la Carxofa.

Durante esos días, El Prat se llena de actividades gastronómicas, degustaciones, talleres y propuestas como la Carxofada popular, Escarxofa&Jazz o la FiraTapa.

Parc Agrari del Prat de Llobregat

Parc Agrari del Prat de Llobregat

También tiene su lugar el Pota Blava, nombre con el que se conoce al pollo y capón de la Raza Prat. Y sí, es lo que uno imagina: un pollo con las patas de color azul pizarra y con Indicación Geográfica Protegida (IGP).

¿Qué implica eso? Que estos animales tienen una crianza mínima de 90 días y una alimentación basada en más de un 65 % de cereales, además de tener la pata azul y una carne fina y melosa, con sabor intenso y persistente una vez cocinada.

Las playas del Prat

Es más que seguro que Alfred ha asistido durante su infancia y años de juventud a estas fiestas típicas de su pueblo, igual que se ha bañado en las playas.

El Prat tiene 5,5 kilómetros de longitud, con una característica propia: aquí desemboca el río Llobregat y forma el estany del Remolar. No es, por tanto, la típica playa urbana de la costa catalana.

Zona de humedales

Aquí hay una playa naturista y, justo al lado, la Pineda de Can Camins, una zona de 30 hectáreas de pino piñonero donde también pueden encontrarse orquídeas silvestres, hongos y diferentes especies de aves.

En sus 90 hectáreas de humedales, carrizales, juncales, prados húmedos, pinares y zonas de playa protegida se juntan diferentes especímenes que hacen las delicias de los amantes de la ornitología.

Otro de los lugares más singulares del litoral son la antigua caserna dels Carrabiners y el edificio del Semàfor. Son dos construcciones del siglo XIX recuperadas y convertidas en puntos de interés patrimonial dentro de los itinerarios naturales.

Aun así, el nombre revela la función de estos espacios. Uno era la caserna encargada de controlar el tráfico marítimo y combatir el contrabando. El otro se llama así porque desde allí se establecía la señalización marítima.

Ciudad musical

¿Todos estos espacios han inspirado e inspiran a Alfred? Puede ser, pero la pasión por la música del cantante viene de otro lado.

El ahora productor empezó a tocar instrumentos desde pequeño y recibió formación en la Unió Filharmònica del Prat, donde estudió trombón. Allí aprendió también, pero de forma autodidacta, a tocar la guitarra, la batería y el teclado.

Los primeros pasos de Alfred

Tenía talento. Con solo 15 años publicó su primer disco, Beginning, y posteriormente estuvo vinculado al proyecto musical y cultural La Capsa, donde con 17 años grabó su primer sencillo, She Looks So Beautiful.

Este es uno de los espacios más queridos por los artistas del Prat y aquí dio Alfred sus primeros pasos antes de que llegara la televisión y su salto nacional.

Después vendrían 1016, 1997 y T'estimo es te quiero, OT, Eurovisión y la fama. Pero siempre volvió aquí. De hecho, la gira de presentación de 1016 se cerró en las Fiestas Mayores del Prat, su refugio y ciudad natal.