El pueblo donde Messi vuelve a vestir de culé CRÓNICA GLOBAL
El pueblo medieval que devuelve a Messi al FC Barcelona: 573 habitantes, una iglesia del siglo XVIII y un antiguo núcleo medieval
El municipio es dos en uno y a un así apenas supera el millar de vecinos
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Messi vuelve a vestir la camiseta del FC Barcelona. La noticia ha pillado a muchos por sorpresa, y más cuando se ha titulado así. Ya luego se ha descubierto la realidad.
Una peña blaugrana de un pequeño municipio del Baix Penedès (Tarragona), Masllorenç, ha decidido pintar un mural dedicado al jugador argentino y a su pasado culé.
Este gesto, entrañable y de fan absoluto, ha servido para que muchos pongan a Masllorenç en el mapa de Cataluña. Y es que la localidad es bien pequeña y desconocida incluso para los catalanes.
Tiene apenas 573 habitantes, pero conserva un pasado ligado a la época medieval y los restos de una antigua estructura fortificada. Además, son dos pueblos en uno: Masllorenç y Masarbonès.
Lugar de íberos
El origen de ambos se remonta a la época romana. Restos arqueológicos indican que un antiguo asentamiento se estableció aquí entre los siglos I y II d. C.
Técnicamente, en cambio, el origen del núcleo medieval está relacionado con el antiguo castillo de Puigtinyós.
El castillo medieval
La población habría surgido al amparo de esta fortificación que, inicialmente, era un pequeño conjunto de casas destinado a dar alojamiento a los pastores.
Los primeros documentos que mencionan al municipio son del siglo XIII. En aquella época pasó a estar vinculado al monasterio de Santes Creus.
Más allá de su historia, Masllorenç tiene mucho por ver. En la parte baja están les Voltes de Cal Baró, uno de los principales vestigios del pasado medieval del lugar.
El propio Ayuntamiento sitúa en esta zona los restos de un antiguo núcleo fortificado de la Baja Edad Media, del que hoy apenas queda nada.
Las Voltes de Cal Baró
Sí pueden verse dos arcos diafragmáticos apuntados en el interior de una antigua bodega y una ventana con arco de medio punto. Son elementos modestos, pero suficientes para imaginar las murallas que protegían el municipio.
Otro de los grandes puntos de interés es la iglesia de Sant Ramon de Penyafort, uno de los edificios más reconocibles del municipio.
Una capilla, dos santos
El templo, como la mayoría de los de la época, ha vivido varios cambios, pero no solo a nivel arquitectónico. En 1582 era una capilla dedicada a la Mare de Déu del Roser y fue más tarde cuando se empezó a venerar aquí a Sant Ramon de Penyafort.
Este cambio vino acompañado de las obras del nuevo templo. Se prolongaron durante buena parte del siglo XVIII y el edificio fue bendecido en 1780.
Iglesia de Sant Ramon de Penyafort, en Masllorenç AYUNTAMIENTO DE MASLLORENÇ
El resultado es un templo de estilo barroco clasicista, con planta de cruz latina, bóveda de cañón y una cúpula sobre pechinas en el crucero.
El campanario adquirió su forma actual en 1855 y está coronado por un ángel de hierro que, desde la restauración de 1977, recibe el nombre de Llorenç.
Masarbonès, dos pueblos en uno
El otro atractivo está en su otro núcleo urbano, Masarbonès. Está a unos 286 metros de altitud y apenas es un conjunto de calles y casas.
Su origen se remonta en este caso a la época de la Reconquista. Aquí se levantó una torre de vigilancia que posteriormente acabó integrada en una masía conocida como Cal Martí, donde todavía se conservan vestigios de aquella etapa.
Casas con nombre propio
Con el paso de los siglos aparecieron otras grandes casas, como Cal Curt y Cal Calbet, y el núcleo llegó a contar con más de un centenar de habitantes durante el siglo XIX.
También se mantiene en pie una pequeña iglesia dedicada a Sant Bartomeu, de estilo neoclásico. Aunque el atractivo de Masllorenç está en su entorno.
Calle de Masllorenç CATALUNYA TURISME
Alrededor de Masarbonès todavía pueden encontrarse numerosos márgenes y barracas de piedra seca, construcciones levantadas para adaptar el terreno a las necesidades agrícolas.
La agricultura de secano, especialmente el cultivo de la viña, el olivo y los almendros, ha marcado durante generaciones la economía local.
De la filoxera a Messi
Aunque la llegada de la filoxera primero y la migración a las ciudades después acabaron por casi matar al pueblo.
Ahora, el mural de Messi es un nuevo atractivo que, tal vez, permitirá que muchos se acerquen a descubrir sus encantos.
Cómo llegar
El viaje es muy corto desde Tarragona, unos 25 minutos. Se coge la autovía A-27 o la carretera N-240 en dirección a Valls y, antes de entrar a la ciudad, se toma el enlace con la carretera C-51 en dirección a El Vendrell, hasta encontrar el desvío que da acceso directo al núcleo urbano de Masllorenç.
Tampoco es mucho desde Barcelona. En este caso, se va por la autopista AP-7 hasta tomar la salida de El Vendrell, enlazar con la N-240 y llegar a la carretera C-51. Se tarda solo una hora.