El refugio de Lamine Yamal CRÓNICA GLOBAL
El refugio de Lamine Yamal: un monasterio gótico, un castillo medieval, los hornos del modernismo y masías del siglo XVI
Muchas de las cerámicas usadas por los principales arquitectos modernistas salen de aquí
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Lamine Yamal ya tiene 19 años, un mundial de fútbol y vacaciones. A eso hay que sumar una fama inusitada para su edad.
Al extremo ya le gusta estar en el ojo del huracán, pero también necesita descansar. Eso sí, su refugio perfecto, está al lado de Barcelona, en Esplugues de Llobregat.
Muchos creen que es sólo la nueva ciudad donde viven los ricos, pero es mucho más. Aquí conviven un monasterio gótico y un castillo de origen medieval.
Tampoco faltan antiguas masías que recuerdan su pasado agrícola y hasta unos hornos modernistas que desempeñaron un papel fundamental en algunas de las obras arquitectónicas más emblemáticas de Cataluña.
Ciudad del siglo X
Todo por su historia, que se remonta hasta el siglo X, donde ya aparece con el nombre de Esplugues. Por aquellos días no era más que un pequeño núcleo agrícola y de allí la proliferación de masías.
Entre ellas destaca especialmente Can Cortada, uno de los edificios históricos más representativos de la localidad.
Edificio medievales
Esta masía, documentada desde el siglo XVI, conserva buena parte de la arquitectura tradicional catalana, con grandes muros de piedra, tejados inclinados y amplios espacios.
No es la única. Otras construcciones históricas repartidas por Esplugues ayudan a comprender cómo era la vida rural antes de la expansión urbana del siglo XX.
Vistas de Esplugues de Llobregat
Otro claro ejemplo es el castillo de Picalquers, también conocido como castillo de Esplugues. En este caso, es una construcción del siglo XI.
Durante siglos esta fortaleza fue la residencia de los señores del municipio y el centro del antiguo señorío feudal.
El castillo
Ha sufrido numerosas reformas a lo largo de los siglos y presenta un aspecto muy diferente al original, pero sigue rezumando historia.
Su silueta, además, domina todavía parte del núcleo histórico y recuerda la importancia estratégica que tuvo este enclave situado en el antiguo camino entre Barcelona y el interior de Cataluña.
La particular historia del monasterio gótico
Aunque el edificio que más sorprende al visitante es el Monasterio de Montsió. Para empezar es de los pocos que fundado por una comunidad de monjas dominicas. Era el siglo XIV.
Si bien en su día estaba en Barcelona,, los profundos cambios urbanísticos que experimentó la ciudad a finales del siglo XIX obligaron a trasladar el conjunto monástico. Y fue a parar a Esplugues. Allí se reconstruyó piedra a piedra.
Convento de Montsió AYUNTAMIENTO DE ESPLUGUES DE LLOBREGAT
No falta detalle. Se mantiene el elegante claustro, los capiteles esculpidos y la serenidad del recinto.
Lo más curioso es que pese a esta espectacular historia, continúa siendo bastante desconocido fuera de Cataluña.
Los hornos del modernismo
Tampoco son muchos los que saben que de aquí salió una genialidad de los arquitectos modernistas. Corrían los siglos XIX y XX y la industria de la cerámica se asentó tanto allí que atrajo al mismísimo Gaudí.
Los más conocidos eran los antiguos hornos de La Rajoleta. De aquí salieron azulejos, elementos decorativos y revestimientos utilizados en edificios de enorme relevancia.
Las cerámicas de Esplugues
Este conjunto conserva varios hornos de distintas épocas y tecnologías, algunos diseñados por el arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch, convirtiéndose en uno de los complejos cerámicos históricos más importantes del país.
Las fábricas de Esplugues suministraron materiales a arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner o el propio Puig i Cadafalch, por lo que una parte del modernismo catalán tiene aquí uno de sus principales orígenes.
La rajoleta
Junto a este conjunto se encuentra Can Tinturé, una antigua casa señorial que hoy alberga el Museo de Cerámica "La Rajoleta", donde se explica la evolución de esta industria y la importancia que tuvo para el municipio y para la arquitectura catalana.
Mucho antes de convertirse en un importante núcleo industrial y residencial, Esplugues vivía de la agricultura.
Las casas de los señores bien
Las calles conservan todavía el trazado del antiguo pueblo, con pequeñas plazas, viviendas tradicionales y rincones donde el ritmo resulta muy distinto al de la cercana Barcelona.
A pocos minutos aparecen también edificios modernistas, antiguas casas señoriales y equipamientos culturales que reflejan la evolución del municipio desde un pequeño pueblo agrícola hasta convertirse en una de las principales localidades del área metropolitana.
Parque de Esplugues
El patrimonio monumental encuentra un excelente complemento en el Parc de Can Vidalet, uno de los jardines históricos más destacados del Baix Llobregat.
Este gran espacio verde conserva estanques, caminos arbolados, especies vegetales centenarias y antiguos elementos ornamentales que convierten el paseo en una agradable pausa entre visitas culturales.
Cómo llegar
Es uno de esos parques donde resulta fácil olvidar que el centro de Barcelona se encuentra a apenas unos kilómetros. El centro de la capital catalana está a apenas 20 en coche, pero hay barrios que son colindantes.
La comunicación con la ciudad es total. Diversas líneas de bus conectan ambas localidades e incluso se puede llegar con el Trambaix, un tranvía que llega hasta Francesc Macià.