No hace falta ir a Nueva Zelanda para sentir que uno está entre la Comarca y Bree, basta con acercarse a los bosques de Tarragona. Allí se ubica el Barranco de la Mina de les Nines, un espacio natural poco conocido que guarda vestigios de un pasado más que curioso.
Puentes de piedra que cruzan barrancos secos, acueductos que desafían la gravedad y túneles excavados en la roca para canalizar el agua son solo algunos de los elementos que allí se encuentran.
Hacer una ruta por allí es casi adentrarse en una especie de bosque sacado de El Señor de los Anillos. Aquí no hay peligros, solo vegetación.
Senderos sombreados por pinos y encinas, con un microclima fresco que contrasta con la llanura mediterránea, convierten esta ruta en una experiencia que, además, conecta con la historia de este rincón de Cataluña.
Cascadas y vegetación
A esto hay que sumar que la vegetación y los lugares con los que uno se topa son de lo más instagrameables. Lo mejor de todo es que es poco conocido.
Tras las lluvias, se forman pequeñas cascadas y pozas temporales. Asimismo, sus márgenes altos, cubiertos de pinos carrascos, encinas y arbustos ribereños, crean una galería verde que filtra la luz y mantiene la humedad
Un antiguo canal
También se encuentran líquenes y musgos colonizando las rocas, que aportan texturas y colores que cambian con la estación: verdes intensos en primavera, ocres en otoño. De ahí que una visita en cualquier época del año sea una experiencia distinta.
Y a la naturaleza se le une la historia. Un antiguo canal, excavado en la roca para transportar agua agrícola, no es solo el eje de la ruta; en su día fue un motor para el desarrollo de la zona.
En la exploración del barranco y siguiendo sus aguas, aparecen túneles, muros de contención y compuertas. Todos ellos están ahora inactivos, pero forman parte de la memoria y la historia del lugar.
Se llega a decir que estas infraestructuras y la gente que en ellas trabajaba dieron pie a su nombre actual. "Les Nines", se dice, evoca posiblemente a antiguas trabajadoras o, quién sabe, si fue un topónimo local.
Puentes y acueductos
Cerca de estos primeros túneles, el explorador se topa con el acueducto sobre la Rasa del Santu, con sus arcos bajos de piedra local elevados unos metros para cruzar el cauce.
Este tipo de obra, común en el Mediterráneo interior, salvaba pendientes y evitaba pérdidas por evaporación. Por el camino, se ve también el puente de la Mina de les Nines: un paso empedrado que une ambas orillas y facilita el acceso a la mina.
Posibilidades de la ruta
Juntos, estos elementos forman un patrimonio hidráulico coherente, testimonio de cómo las comunidades rurales adaptaban el paisaje a sus necesidades sin maquinaria moderna.
La ruta principal es circular y de unos 5 km. Una variante conecta con la Ermita de la Mare de Déu de la Roca, añadiendo entre 2 y 3 km y vistas panorámicas del entorno. En total, son entre 3 y 4 horas de marcha a ritmo tranquilo, con paradas para explorar restos y disfrutar del silencio.
El barranco enlaza con Mont-roig del Camp, tierra modernista vinculada a Gaudí. El itinerario se integra en redes locales como el GR-92 y otros caminos históricos, permitiendo extensiones hacia los roquedos de l’Areny o el río Francolí.
La ruta puede iniciarse cerca del Centre Miró, donde el artista encontró inspiración, o en la Ermita de Sant Ramon de Penyafort, añadiendo capas culturales.
Lejos de los turistas
Y lo mejor de todo es la ausencia de masificación, que preserva el entorno. Por eso se invita a explorarlo con un turismo responsable.
Además, el aparcamiento en las afueras de Mont-roig del Camp facilita el acceso, con paneles informativos en puntos clave.
Cómo llegar
Llegar hasta allí es bastante sencillo y directo. Está a solo media hora desde Tarragona y a menos de una hora y media desde Barcelona, siguiendo prácticamente las mismas carreteras.
Para ir, se debe tomar la AP-7 hasta la salida 38 hacia Mont-roig del Camp y continuar por la T-314 hasta el municipio. Una vez allí, basta con seguir la señalización local hacia el núcleo urbano y los accesos al Barranco de la Mina de les Nines.
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