Mercadillo de Calafell
El mercadillo ambulante ideal para visitar cada martes: 70 puestos de ropa, calzado y productos de proximidad
En las paradas también es habitual encontrar frutas y verduras de temporada, embutidos, frutos secos, plantas, flores y otros productos frescos
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Los mercados ambulantes siguen siendo uno de los grandes atractivos de muchos municipios de Cataluña.
Más allá de convertirse en un lugar para hacer la compra semanal, también representan un espacio de encuentro donde vecinos y visitantes recorren decenas de puestos en busca de productos frescos, ropa, complementos o artículos para el hogar.
En la Costa Daurada, uno de los más conocidos es el que cada martes llena de actividad las calles de Calafell (Tarragona).
Se trata de un mercado semanal que reúne alrededor de 70 puestos y que se ha consolidado como una cita habitual tanto para los residentes del municipio como para quienes pasan unos días de vacaciones en la costa tarraconense.
Dónde se pone el mercado
Su amplia oferta y su cercanía al paseo marítimo permiten combinar la visita con una mañana de playa o un paseo por el municipio.
El mercadillo se instala cada martes por la mañana en el Passeig de la Unió, una de las principales vías de Calafell, muy cerca del mercado municipal y a pocos minutos de la costa.
Qué ofrece
Desde primera hora del día, los comerciantes comienzan a montar sus puestos para ofrecer una gran variedad de artículos.
La oferta es muy diversa. Entre los puestos predominan la ropa, el calzado, los complementos, la bisutería y los textiles para el hogar, aunque también hay espacio para productos de alimentación y de proximidad.
Es habitual encontrar frutas y verduras de temporada, embutidos, frutos secos, plantas, flores y otros productos frescos que atraen a muchos vecinos, que aprovechan la jornada para realizar la compra semanal.
Precisamente esa mezcla entre comercio tradicional y productos cotidianos es una de las características que diferencian este mercado de otros más enfocados exclusivamente al turismo.
Para vecinos y visitantes
Durante buena parte del año, el mercado mantiene un marcado carácter local. Son muchos los habitantes de Calafell y de municipios cercanos los que acuden cada martes para abastecerse de alimentos frescos o buscar ropa y artículos para el hogar a precios competitivos, sobre todo en verano.
En plena temporada vacacional, la población del municipio aumenta considerablemente y el mercadillo se llena de mucha más gente, y los paradistas lo saben. De hecho, es en estas fechas cuando parecen engalanarse y sacar las prendas de ropa más atrevidas.
Cuándo se hace
Esto hace que los vecinos y veraneantes de las cercanas poblaciones de Segur de Calafell, Cunit y Coma-ruga, entre otras, acudan a ver qué se les ofrece.
Lo que no cambia es cuándo se celebra. El horario habitual se extiende desde las 9h hasta las 14 horas, sea la época que sea. Eso sí, en verano es mejor ir a primera hora: hay menos gente y el calor permite recorrer los puestos con mayor tranquilidad.
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Además, si uno tiene ganas de más, siempre puede aprovechar para visitar otros atractivos de Calafell. Una de las opciones es acercarse al paseo marítimo y darse un baño en alguna de sus extensas playas.
Allí, se puede disfrutar también de la gastronomía marinera de la zona. Los restaurantes ofrecen casi siempre fideuá y paella, además de otros pescados frescos elaborados con recetas tradicionales.
Qué ver en Calafell
Si se busca un plan más cultural, allí mismo está la casa-museo Barral. La entrada es gratuita y permite disfrutar de las dependencias en las que no solo vivió el mítico editor y poeta Carlos Barral, sino donde también se alojaron en varias ocasiones García Márquez, Vargas Llosa, Juan Marsé y muchos más.
Y, si uno se anima, puede acercarse al pueblo, algo más alejado del mercadillo. Allí hay un castillo medieval de grandes dimensiones que ofrece unas vistas extraordinarias sobre Calafell y buena parte del Baix Penedès.
Cómo llegar
No hace falta ni coche para llegar. Basta con tomar un tren de Rodalies y, en menos de una hora, uno se planta en Calafell desde Barcelona, tomando la línea R2 Sud.
Aun así, si uno se mueve mejor con vehículo privado, se puede llegar fácilmente por la autopista C-32. Son 50 minutos de viaje desde la capital catalana.