El refugio de Andrés Velencoso, Tossa de Mar CRÓNICA GLOBAL
El refugio de Andrés Velencoso: un castillo medieval, pasado romano y unas espectaculares playas de aguas turquesas que enamoran a Hollywood
Hasta los homínidos de la prehistoria pasaron por aquí como demuestran los asentamientos del Paleolítico hallados en el municipio
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Andrés Velencoso es uno de los modelos más internacionales de España. Además, lleva ya unos años dedicado a la actuación.
Su carisma ha enamorado a miles de personas, entre ellas a Kylie Minogue. En cambio, su corazón pertenece a otra. En concreto, a otra localidad: Tossa de Mar (Girona).
Allí el catalán ha crecido, ha veraneado y ha vivido algunos de los mejores años de su vida. Por eso, allí está su casa, su refugio.
Se trata de una casa funcional, hecha con materiales naturales y con una distribución muy pensada para el día a día. Y, cómo no, con piscina. Y no una cualquiera.
La casa de Velencoso
Situada en un extremo del terreno, está diseñada con bordes de piedra antideslizante y fondo de azulejo exterior.
Pero lo mejor de todo es que se encuentra colocada en un punto que permite una vista amplia de la línea de costa. Desde allí también se ve el pueblo, que es lo que más le enamora junto con sus gentes.
El refugio y su pasado
No es para menos. Hasta los homínidos de la prehistoria pasaron por aquí, y no es una exageración. Prueba de ello es que hay asentamientos del Paleolítico.
Luego vinieron los romanos, que situaron allí el puerto de Turissa, del que aún se pueden ver algunos vestigios.
Tossa de Mar
La Villa dels Ametllers es otro vestigio de la época, una antigua villa romana del siglo I a. C., de la que también se conservan los cimientos y los mosaicos de sus suelos.
Más altas son las murallas que se conservan de la Edad Media y del famoso castillo medieval que preside una de las bahías más atractivas de la Costa Brava. Esta fortaleza, erigida a comienzos del siglo XIII, salvaguarda al municipio desde entonces.
Un pueblo preciado
El atractivo de la bahía de Tossa y la frecuencia de paso de los barcos por sus costas la convirtieron en objetivo de los ataques de piratas, de ahí que se erigiera la fortificación para combatirlos.
Y lo hizo. Prueba de ello es que la construcción medieval ha logrado mantener prácticamente intacto su perímetro original de murallas almenadas.
Las murallas medievales
Estas estructuras se extienden majestuosamente sobre una prominente formación rocosa, por donde también se extienden la muralla y sus siete torres, tres de ellas cilíndricas. La más destacada de todas es la Torre d’en Joanàs, que domina la bahía de Tossa.
La Torre de les Hores, ubicada justo en la entrada del patio de armas, le hace sombra. La Torre d’es Codolar o del Homenaje se alza junto al antiguo Palau del Batlle y es actualmente sede del Museo Municipal.
Tossa de Mar
Asimismo, preside la Cala es Codolar, una pequeña playa a la que solo se puede acceder desde el recinto amurallado.
Pero más allá de su icónico castillo y las murallas que lo rodean, la ciudad tiene mucho más que ofrecer.
Casco antiguo
Sin ir más lejos, Tossa de Mar alberga el único ejemplo de una población medieval fortificada en la costa catalana.
La Vila Vella ha sido reconocida como Monumento Histórico-Artístico debido a su enorme significado histórico.
La iglesia
Dentro del recinto se descubre una pintoresca trama de callejones estrechos, adoquines en el suelo y una arquitectura encantadora.
Cabe destacar también la antigua iglesia de Sant Vicenç, edificada en el siglo XV con un estilo gótico tardío, el Museo Municipal o el faro de Tossa.
Tossa de Mar WIKIPEDIA
Y luego queda descubrir su pasado cinematográfico. Por aquí pasaron estrellas de la talla de Elizabeth Taylor, pero, sin duda, la que más huella dejó fue Ava Gardner.
A ella, la ciudad le dedicó una estatua en homenaje a la diva de Hollywood. Por un lado, sirve para recordar a la actriz y, por otro, evoca su paso por la ciudad durante el rodaje de Pandora y el holandés errante, película con la que enamoró a los vecinos de Tossa.
Destino de las estrellas
Algunos de sus habitantes todavía rememoran esos momentos en que ellos o sus familiares hicieron de extras en la película.
Tampoco faltan quienes comentan las fiestas que organizaba Gardner y la llegada entonces de Frank Sinatra, Mario Cabré y otros personajes famosos.
Sus playas
Pero si por algo sigue apareciendo en todas las guías de verano es, sin duda, por sus calas. La Playa Grande es, directamente, de postal: con 370 metros de largo y 80 de ancho, y un paseo marítimo al fondo repleto de tiendas y restaurantes para todos los gustos.
Claro que Cala Pola le empieza a hacer sombra. Aunque esté a cinco kilómetros, llegar hasta allí por el Camí de Ronda es enamorarse del litoral catalán.
Cala Pola
Luego, uno puede continuar hacia el norte y dar con Cala Giverola o incluso dar unos pasos más para llegar al espacio naturista de Cala Futadera, o dirigirse hacia el sur hasta Cala del Senyor Ramon, una estrecha lengua de arena en medio de elevados acantilados que fascinan.
Si se quiere pasear menos, al sur están las calas Llevadó o Es Codolar, ideales para el snorkel. Todo esto ha enamorado a Velencoso.
Cómo llegar
Llegar hasta allí es fácil. Desde Girona se llega en menos de 45 minutos. La carretera principal y más directa es la C-65.
Desde Barcelona se tarda media hora más, una hora y cuarto aproximadamente. Hay dos vías de llegada. Por un lado, la AP-7 hasta la salida 9, que enlaza con la C-35 hacia la Costa Brava, y desde allí se sigue por la GI-681. La otra opción es ir por la C-32 y, a la altura de Lloret, seguir la carretera de la costa, la GI-682, hasta Tossa de Mar.