Las Olles del Baubo
La ruta de verano perfecta para conocer el interior de Tarragona: pozas turquesas, senderos que conducen a Picasso y un olivo milenario
Conserva una iglesia, un claustro renacentista y varias dependencias monásticas
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Hay itinerarios que resumen en pocos kilómetros la esencia de Tarragona: patrimonio, agua, paisaje y memoria. Eso sin contar con las viñas.
No es la zona del Penedès, sino la de la Terra Alta, la que ofrece una excursión que parte de la picassiana Horta de Sant Joan y se adentra en la montaña para dar con senderos ligados al Parque Natural dels Ports y dos espacios fluviales donde el baño se integra en un entorno de roca, vegetación y silencio.
La ruta parte (o finaliza) en Horta de Sant Joan, municipio que inspiró a Picasso con sus calles empedradas, sus casas de piedra y sus vistas sobre cultivos, montes y viñedos de la zona.
Su belleza y riqueza son tales que está declarado Conjunto Histórico-Artístico, sin dejar de lado su historia y tradición marcadas por la actividad agrícola. Por eso ofrece una primera lectura del territorio antes de adentrarse en la ruta natural.
Un pueblo con mucho arte
Eso no le quita riqueza arquitectónica. El edificio del Ayuntamiento, sin ir más lejos, es de raíz renacentista. Y se mantiene, pese a que en su día albergó una prisión.
Tampoco falta la iglesia, dedicada a Sant Joan Baptista e iniciada en el siglo XIII. Se aleja del románico típico hasta el punto de ser una de las referencias del gótico catalán.
Picasso, enamorado
Aunque, sin duda, quien ha marcado Horta de Sant Joan no fue un estilo, sino un hombre: Picasso, quien pasó dos veranos allí y pintó sus paisajes. Algunos de ellos se pueden ver en el Centro Picasso.
Poca gente ha visto esta ciudad así. Y es que para él, “todo lo que sé lo aprendí en Horta”, señalan.
Calle de Horta de Sant Joan
La ruta continúa a muy poca distancia del pueblo con Lo Parot, uno de los olivos más conocidos de Cataluña.
Este árbol monumental, declarado como tal en 1990, presenta un tronco ancho, retorcido y de porte extraordinario, resultado de un crecimiento lento y prolongado en condiciones de sequedad, viento y contrastes térmicos.
Un árbol milenario
Su edad exacta no puede determinarse con precisión, aunque distintas estimaciones lo sitúan en una antigüedad que podría superar con holgura el milenio.
Desde ese primer tramo, el itinerario sigue con la entrada al Parque Natural dels Ports, un espacio protegido de relieve abrupto, barrancos profundos, masas forestales y formaciones rocosas de gran presencia visual.
Parque Natural y senderos
Aquí ya los senderos se multiplican. Uno de ellos lleva hasta el convento de Sant Salvador, situado a unos dos kilómetros de Horta.
El conjunto, de origen medieval, conserva una iglesia, un claustro renacentista y varias dependencias monásticas que ayudan a entender el papel histórico del lugar.
Desde sus alrededores se obtienen amplias vistas sobre la montaña de Santa Bàrbara, una de las siluetas más reconocibles del entorno de Horta de Sant Joan.
Aunque el gran atractivo estival de la ruta aparece más adelante, en las Olles del Baubo. Se trata de una sucesión de piscinas naturales formadas por la erosión del agua sobre la roca calcárea a lo largo de miles de años.
Piscinas naturales
La acción continuada del río ha excavado pequeñas cubetas de distinto tamaño que, con la luz del verano, adquieren tonalidades turquesas muy características.
Rodeadas de vegetación mediterránea y paredes de piedra clara, estas pozas ofrecen un espacio de baño en el que el agua mantiene una transparencia notable y el entorno conserva un aspecto poco alterado.
Olles del Baubo WIKIPEDIA
No es el único lugar de interés conectado con el agua: el Assut de Lledó, sobre el río Algars, es otra de las zonas de baño menos conocidas y más pequeñas que vale la pena visitar.
Aquí la calidad del agua y la baja transformación del entorno dan un aspecto más asilvestrado al lugar. En cualquier caso, las opciones de la ruta son varias.
Cómo llegar
Llegar hasta aquí para conocerlas implica una hora y media en coche desde Tarragona capital. Basta con seguir la C-12 hasta Tortosa y continuar por la T-330 hasta alcanzar Horta.
El camino es prácticamente el mismo desde Barcelona, solo que hasta la vieja Tarraco se llega por la AP-7. Eso ya alarga el viaje una hora más, hasta alcanzar las 2,5 horas.