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La llegada oficial del verano y de la primera ola de calor reactiva de forma inmediata la búsqueda de destinos costeros donde desconectar de la rutina diaria y protegerse de las altas temperaturas.

No hace falta planear mucho ni disponer de muchos días libres; a veces, un fin de semana basta. Además, Cataluña esconde rincones accesibles y preparados para acoger una escapada de última hora, incluso de menos de 25 horas.

La opción en la que todo el mundo piensa es la Costa Brava, pero en el litoral tarraconense existen muchos rincones con menos gente y aún por descubrir. Uno de ellos es L'Hospitalet de l'Infant.

Bajo este particular nombre se esconde un municipio marinero que a menudo pasa desapercibido debido a la gran popularidad mediática y turística de localidades vecinas como Salou o Cambrils. Eso también le permite ser una zona más tranquila, ideal para quienes huyen de las aglomeraciones masivas.

Mucha playa

L'Hospitalet de l'Infant destaca también por ofrecer una propuesta equilibrada entre servicios urbanos y espacios naturales protegidos.

El principal reclamo de este destino se concentra en sus diez kilómetros de litoral, que se dividen en cuatro playas principales con características muy diferenciadas y capaces de adaptarse a las preferencias de cualquier perfil de viajero.

Las calas principales

La extensión costera más importante y próxima al centro urbano es la playa del Arenal. Este gran arenal posee unos 1.800 metros de longitud y es reconocido por la amplitud de su franja de arena, por la finura de esta y por la escasa profundidad de sus aguas.

Su superficie se estructura en dos sectores muy singulares. La zona norte cuenta con un acceso directo y cómodo desde el paseo marítimo y dispone de puestos de salvamento.

Playa del Torn L'HOSPITALET DE L'INFANT

Por el contrario, la zona sur de la playa del Arenal preserva una fisonomía de carácter marcadamente silvestre, donde el paisaje está configurado por sistemas dunares cubiertos de flora mediterránea, un frondoso bosque de pino carrasco y un pequeño humedal donde crecen los juncos.

La diversidad costera del término municipal continúa hacia el sur con la playa del Torn, una de las referencias más emblemáticas de Cataluña para los aficionados al nudismo. Con una longitud de 1.600 metros, esta playa atrae por su aspecto paradisíaco y por estar rodeada de acantilados y vegetación mediterránea.

La Almadrava

Siguiendo la línea del litoral se encuentra la playa de la Almadrava, un tramo costero que se distingue visualmente de los anteriores gracias a la presencia histórica de pequeñas y tradicionales casas blancas que salpican los alrededores.

Es un espacio costero de arena gruesa y aguas cristalinas, concebido para el descanso absoluto, alejado del ruido comercial.

Más allá del sol

La oferta de playas se completa con la Punta del Riu, situada junto al puerto deportivo. Este último sector abarca unos 700 metros de arena limpia y fina, y ofrece una panorámica despejada tanto de las embarcaciones amarradas como del horizonte del mar Mediterráneo.

Pero no todo se queda en la playa. La experiencia de una estancia estival exprés en esta franja de la Costa Dorada puede completarse disfrutando de su variada oferta gastronómica.

Son muchos los locales de restauración de la zona. La mayoría fundamenta su cocina en el producto fresco del mar y en el recetario marinero tradicional. Prueba de ello es que en el propio entorno portuario y en las inmediaciones de los paseos marítimos se encuentran establecimientos especializados en arroces y pescados del día.

En la misma arena se sitúa el Chiringuito DeMar, enfocado en preparaciones marineras sencillas y directas.

Dónde comer

Y para degustar elaboraciones clásicas como la paella con vistas al Mediterráneo, el restaurante Nàutic se erige como una de las paradas más concurridas del puerto deportivo.

Por último, cabe señalar que el paseo del Arenal alberga propuestas como el restaurante La Brisa, un local idóneo para comidas basadas en raciones para compartir y platos típicamente mediterráneos a escasa distancia de las olas.

Cómo llegar

Todo ello a una escasa media hora de Tarragona y a poco más de una hora desde Barcelona. En ambos casos, basta con seguir la AP-7 o la A-7 hasta la salida correspondiente.

También se puede llegar en transporte público. Los trenes regionales de Renfe tienen parada en la estación de L'Hospitalet de l'Infant, a la que se llega en unos 30 minutos desde Tarragona y en aproximadamente una hora y cuarenta minutos desde Barcelona.

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